domingo, 4 de marzo de 2012

Séfora, Mujer de Moisés

¿Quién era Séfora, mujer de Moisés, aquél que fue usado grandemente por DIOS para liberar a los hijos de Israel?
La Biblia no habla tanto de ella; solo aparece en tres capítulos y solo en pocos versículos. Sin embargo, podemos ver qué clase de esposa era ella. Primero nos enteramos de ella cuando Moisés huye de Egipto después de matar a un egipcio. Después de pasar cuarenta años en la alta alcurnia de la sociedad egipcia, Moisés procura conocer la dura carga de servidumbre puesta sobre sus hermanos en la carne, los israelitas, y sale a verlos. Lo sorprendente del caso es que Moisés mata a un egipcio que está maltratando a un israelita. ¿Qué pasó con los cuarenta años de educación y crianza bajo la tutela de los idólatras? Realmente, no sabemos del todo que causó que Moisés saliera, pero sí sabemos que Jehová Dios estaba preparando el escenario para la gran liberación de Su pueblo Israel.

Entonces, huye Moisés a Madián, Éxodo 2. Habrá estado cansado y triste, pero decidido. Y espera junto a un pozo. Me recuerda cuando Jesús esperó junto a un pozo porque alguien que lo necesitaba, que tenía una sed que no se saciaba con agua, estaba por venir.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28.

Sigamos con la historia de Séfora. Ella y sus hermanas eran hijas de un sacerdote, y eran pastoras de ovejas, y aunque hijas de un sacerdote, eran diligentes, trabajadoras. Unos pastores las ahuyentan y Moisés las ayudó. La Biblia nos indica que el padre de ellas lo recibe en su hogar como huésped y con el tiempo, como hijo, aceptando Moisés trabajar con él y casándose con la mayor de sus hijas, con Séfora. Moisés, criado en el palacio del faraón, viene a caer en el desierto de Madián como pastor de ovejas. Tuvo que haberse fijado la familia de Reuel que Moisés era un hombre refinado, educado, con mucho conocimiento, pero diligente y amador de lo justo, como rápidamente demostró en el primer encuentro. Este hombre determinó servir a Dios, y con este siervo de Dios, se casó Séfora.

Moisés, pastor de ovejas, de día y de noche, pendiente a estos animales indefensos, cuidándolas, dirigiéndolas a pastos y agua, cargándolas, defendiéndolas… Y DIOS le concedió un hijo, Gersón, después de unos años, años que él sentía todavía puesto que este nombre significa forastero, extranjero. Más tarde, Eliezer nace, Dios me ayuda, reconociendo al Señor en su vida.

Yah, Jehová, Se revela a Moisés y va a usarlo para liberar al pueblo de Israel.  ¡Qué gran encuentro fue ese!  De seguro Moisés se lo contó a Séfora, su esposa, y a su suegro.  Moisés obedece.  Se lleva a su esposa y sus dos hijos camino a Egipto, pero Jehová sale a su encuentro para matarlo. ¿Por qué? El pacto de la circuncisión. Mejor dicho, la falta de circuncisión. Moisés no había circuncidado a uno de sus hijos e iba de camino como representante de Jehová DIOS. La circuncisión selló el pacto con los hijos de Israel y Moisés fue negligente en no hacerlo con su hijo. ¿Por qué no cumplió con esta tan importante señal? La Palabra de Dios no nos dice, pero pudo haber sido por Séfora, madianita, que no aceptara el pacto de Dios en su propio hijo y posiblemente, Moisés accedió a ella. En todo caso, Moisés es el responsable.

¡Dios va a matar a mi esposo! Rápidamente, 25Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Éxodo 4. ¡Lo echó a sus pies! Tal vez tú pienses, “¡Qué falta de respeto!” Bien dices, pero, hermana, ¿no haces lo mismo cuando no quieres seguir la dirección del Señor a través de tu esposo y le dices, "Pues, bien, voy a hacerlo pero no estoy de acuerdo"? Y aunque no lo digas, lo piensas. Mucho cuidado de cómo obedeces a los mandatos de Dios, con qué actitud. El hombre es cabeza del hogar; no la mujer. Dios examina nuestro corazón, no solo nuestras acciones. Dios conoce nuestro corazón engañoso, como dice en Jeremías 17. Él sabe si estamos haciendo las cosas para Él o no y cuál es la intensión. Colosenses 3 nos dice, 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

Moisés siguió su camino a Egipto aparentemente ¡SIN ELLA! Por largo tiempo Séfora se pierde las maravillas que hizo el Señor con Su pueblo. ¿Por qué no se quedó con su esposo?  En Éxodo 18:2 dice Y tomó Jetro suegro de Moisés a Séfora la mujer de Moisés, después que él la envió.   ¿Por qué la envió a donde su padre?  ¿Pudiendo haberse quedado con Moisés, escogió irse de nuevo con su familia? ¿Escogió su familia por encima de su esposo? Tiempo después, su padre la lleva a ella y a sus dos hijos a Moisés y eso es lo último que sabemos de Séfora. Fin. Se acabó. No hay más mención de ella.

Y tú, ¿qué? ¿Te has perdido las bendiciones de Dios por no apoyar a tu esposo o al apoyarlo, tu corazón en realidad no está con él en los asuntos de tu Padre Celestial? ¿Escoges lo que quieres de la Palabra de Dios para cumplir con lo que te parece? ¿Piensas que harás esto pero no lo otro porque estamos en tiempos modernos y ya eso otro era para otra época, que la Biblia está anticuada y no hay que seguir lo que Dios manda? Hermanita, no te equivoques ni te engañes. Lo que siembras, eso vas a segar y aún muchísimo más. Examina las Escrituras. Cuando los padres fallan en ciertas áreas, sus hijos fallan muchísimo más y peor que los padres. Dios no puede ser burlado.

Escoge ser dirigida por el Espíritu Santo, renueva tu entendimiento con las Escrituras y pasa tiempo en ellas todos los días y en oración. Séfora no apoyó a su esposo y no lo siguió y sufrió las consecuencias separándose de su esposo espiritualmente y físicamente. Seamos conocidas como esposas que apoyamos a nuestros esposos Bíblicamente.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.





martes, 17 de enero de 2012

La Esposa de Lot



Un momento, me dirás si estás siguiendo estos escritos.  ¿No ibas a seguir con Sara?  Sí, me he adelantado porque estoy enseñando de la esposa de Lot.  Aprovecho la ocasión.

Jesús la menciona con una sola oración: Acordaos de la mujer de Lot.  ¿Por qué?  Pues, miren el contexto, o sea, los versículos anteriores y posteriores y cito:
 
26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.   27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.   28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;   29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.   30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.  Lucas 17


Hermanas, ¿no es esa una descripción de lo que actualmente está ocurriendo en nuestros días?  La gente está envuelta en placeres de este mundo, despreocupados por el futuro y aún hasta del presente, y se rigen por una insensibilidad por sus pecados y peor, de su morada eterna.  ¿Qué estaban haciendo?  Casándose, haciendo compras, vendiendo.  En fin, seguían su camino sin tener en cuenta a Dios.

Pero, ¿por qué la mujer de Lot?  ¿Qué tiene ella que ver, esta mujer conocida sin ser nombrada, mujer que vivirá en nuestras mentes como la mujer sin buen nombre?  Vean qué dice Proverbios capítulo 22:1 y el 14:1 acerca de esto.

Miremos al esposo de ella, a Lot.  Dios recalca el hecho de haber llamado a Abram de Ur a la tierra de Canaán, la tierra prometida.  Vean a Génesis capítulo 11:31, 12:1-13.  Y fíjense que Lot va a Egipto cuando Abram fue durante el tiempo de la hambruna.  Salió de allá con Abram.  Nunca vemos que Lot toma decisiones como hombre espiritual.  Ni vemos que se menciona la mujer de Lot en todo esto hasta el final.  Pero, vemos a un hombre salvo que no presta atención a asuntos espirituales, un hombre que cuando tiene oportunidad de mostrar agradecimiento con su benefactor, escoge lo mejor y lo peor para sí y por ende, para su familia.  Y aún más.  Lot fue rescatado por Abram ya viviendo en Sodoma.  ¿Cómo llegó ahí?  Fue un proceso de egoísmo y codicia…Lean ustedes la historia en Génesis.  No les voy a contar todo. Va desde Génesis 11 hasta el 19.  Eso sí, que después de que Lot es rescatado, vuelva al mismo lugar de pecado, a Sodoma.  ¿Hubo arrepentimiento?

Y pasa el tiempo y DIOS decide que va a destruir a Sodoma, Gomorra y los pueblos aledaños.  ¿A quién le revela esto?  ¿A Lot?  No.  A Abraham.  El amigo de Dios, según Su Propio testimonio.  Abraham, fiel hermano que es, intercede por Lot y por su familia.  Sin embargo, no hubo remedio.  El Señor envía unos ángeles a destruir las ciudades con sus habitantes con fuego y azufre.  El fuego es señal de juicio en la Biblia.  Los ángeles le advierte a la familia de Lot que no miren hacia atrás una vez puestos a huir de la destrucción.  ¿Qué movió a esta mujer a mirar atrás?  ¿La curiosidad?  ¿Las posesiones y recuerdos dejados atrás?  Recuerden que se casaban, compraban y vendían, comían y bebían…Todo sin Dios.  Y ella muestra su desobediencia y el estado de su corazón con una mirada, solo una, solo una miradita 
¿Qué daño podría hacer con una miradita rápida? Tal vez te hagas esta pregunta.  Piensa en otros asuntos.  ¿Qué tanto daño podría hacer que yo me dé un traguito o diga una mentirita blanca o mire ese programa una sola vez?  ¡Todos lo están haciendo!
    26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.

Solo fue por un momento, nada más.

Jesús dijo: 
Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 
                                                                            Mateo 16:25 al 26.




viernes, 30 de diciembre de 2011

Año Nuevo de nuevo y siento que…


Yo no soy nadie.

Eso piensas tú.  Y a veces, tal vez lo digas en voz alta.  

Solo soy una simple ama de casa.  Nadie me conoce.  No soy importante.  No tengo talentos ni habilidades.  Solo cuido mis hijos y mi casa y a mi esposo.   

Tal vez no tienes esposo o eres viuda y te sientes sola e insignificante.  Y quieres que alguien te valore, que te vea como una persona importante, que tiene algo que dar en la vida.  Te gustaría que alguien se sentara a escucharte, decirle que estás sola, que nadie te presta atención verdadera, nadie te busca.  Estos pensamientos te paralizan y no te permiten realizar la voluntad de DIOS para tu vida.   Hermanita en Cristo, levántate y anda.  No puedes vivir paralizada, deprimida y sin fruto.  Debes cambiar esos pensamientos por los que el Señor ya ha declarado acerca de ti.  Medita en la Palabra de Dios.  Renueva tu mente con lo siguiente.  Recuerda quién eres en Cristo.  Eres amada y aceptada por DIOS.

“para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,” 
                                                                                                                 Efesios 1:6 

y "Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;"                    Colosenses 3:12


Recuerda que el Señor tiene un propósito para cada hijo e hija de Él.  Hemos sido creados para alabanza de Su Nombre.  ¿Estás alabando a tu Señor y Salvador?  Lo mínimo que necesitamos hacer es orar los unos por los otros.  ¿Estás orando por tus hermanos en Cristo, por los misioneros, por las almas perdidas que van rumbo al lago de fuego?


Tiempo es que recuerdes que Nuestro Creador nos ha dado mucho que hacer.  Las casadas debemos cuidar al esposo y los hijos, encaminándolos en el temor del Señor, criándolos como siervos del Rey de Reyes y Señor de Señores del cual tú también eres sierva.  ¿Se te olvidó ese detalle, hermanita, que tú no te perteneces a ti misma sino que fuiste comprada con la Sangre Preciosa de Jesús?  Adelante, puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe, como dice en Hebreos capítulo doce.  Esto último me sostuvo cuando me encontré sola por muchos meses cuando mi esposo estuvo de viaje misionero y tratamiento médico en Centroamérica.  Gracias al Señor, mi familia de la iglesia estuvo pendiente de mí, también.

Tal vez no tienes hijos.  Hay niños y jóvenes en la iglesia o en tu vecindad que necesitan a una hermana grande o una "mamá" porque la suya no es salva o no tiene.  Sea cual sea la razón, alguien te necesita.  Busca a esa persona con la oración.

Considera la viuda de Sarepta que cuidó a Elías.  Nadie conocía su nombre, pero Dios la escogió para algo especial.  Obedeció a la Palabra de Dios que vino por Su siervo y no solo fue de bendición a él y recibió la bendición de sustento milagroso por un año, sino que también tuvo el privilegio de hospedar al hombre de Dios.  No digamos que también recibió a su hijo vivo después que murió.  Y lo logró.  Hermana, cumplió el propósito que el Señor le puso por delante.  Fue fiel.  Una fiel, pobre viuda.

Hermana, cumple el llamamiento que Dios te ha dado.  No te detengas, no dejes que el enemigo se huelgue de ti, de que te venció.  Tú eres especial, amada, escogida y necesaria.  Proponte que este Año Nuevo, vas a renovar tu mente con la Palabra de Dios, vas a orar y envolverte en la obra de Dios, puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe…  


lunes, 26 de diciembre de 2011

Para la Esposa del Pastor...


Para la Esposa del Pastor...o esposa del hombre en el ministerio...

Tal vez te estés preguntando qué hacer como esposa del pastor.  Antes de salir al campo misionero por segunda vez, tuve una conversación con la esposa de mi pastor en la Florida, la cual me dio este consejo que trato de seguir siempre.  Dijo, “Tu esposo es tu primera prioridad.  Asegúrate que él esté listo, que le prepares su ropa, que esté presentable.  Cuídalo.  Tu deber es ser la esposa de él.”  A lo cual pregunté yo, “¿Y qué voy a enseñarles a las damas?  ¡Yo no sé qué enseñarles!”  Yo estaba más preocupada de tener que dirigir un grupo de damas.  También estaba preocupada porque me estaba comparando con otras esposas de pastores y yo no tenía ni la fuerza física de ellas para ayudar a mi esposo ni el don de la organización ni la gracia de ellas.  Pensaba que, como esposa del pastor, yo tenía que ser una súper mujer, talentosa, energética, sabia, siempre sonriente, siempre lista para todo.  Ella me contestó, “Enseña la Biblia desde la perspectiva de la mujer.”  Solo eso me dijo.  Así de sencillo.

Hermanas, esto es lo más importante Para la Esposa del Pastor: Asegúrate que él esté preparado.  Cuídalo.  Enseña la Biblia desde la perspectiva de la mujer Cristiana.  Eso trato de hacer.  Y, claro, trato de hacer mucho más para lograr estas metas que parecen tan pequeñas.  Tengo yo que alistarme, tengo yo que cuidarme para poder cuidarlo a él también.  Tengo que estudiar mucho y tener una relación estrecha con mi DIOS para poder enseñar a las damas de mi iglesia y tengo que usar las experiencias que el Señor me ha permitido experimentar para enseñar con autoridad y humildad, sabiendo de dónde me sacó el Señor Jesucristo y a dónde me va a llevar.

¿Y tú, esposa del pastor, qué consejo recibiste para tú ser la esposa del pastor?

jueves, 22 de diciembre de 2011

Y, ahora, Sara…


Sarai, la princesa de Abram.  Y, como solemos hacer en el grupo de damas, miramos la vida del esposo para comprender a la mujer.  Así que, echemos un vistazo a Abram y a Sarai.

Génesis 11, versículos 27 al 32 y Génesis capítulo 12, versículos 1-9 nos dan la primera vista de esta pareja tan importante en toda la Palabra de Dios.

Primero, vemos que están en Ur de los caldeos, tierra de idólatras, con el padre de Abram y sus familiares.  Luego, vemos que Taré, el padre de Abram, se lleva a su familia hasta Harán, aunque su meta fue llegar hasta Canaán.  ¿Por qué? ¿Por qué nos deja saber el Espíritu Santo que Taré se los llevó cuando vemos en el capítulo 12 que DIOS le había dicho a Abram que dejara su tierra y parentela y la casa de su padre y se fuera a una tierra que le había de mostrar?  Podría ser que Abram le comunicó a su padre lo que Dios le había dicho y Taré quiso tomar parte.  Amigas, hermanas, mucho cuidado con la familia.  Muchas veces muestran entusiasmo por lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas, y tal parece que hasta quieren seguirnos y hasta llevar el liderazgo en el asunto cuando no es la voluntad de Dios esa, o por lo menos, que sean ellos los que planifiquen todo.  La familia nos puede desviar de la voluntad perfecta de Dios, aunque sean Cristianos.  Mucho, muchísimo cuidado.

Pero, Sarai…Saraí era estéril, nos cuenta la Biblia, dedicando un versículo entero a esto.  Cuán importante será este detalle después…

Ahora, a nosotras las mujeres nos gusta la seguridad, saber dónde vamos a estar, qué vamos a hacer, cómo nos las vamos a arreglar para las comidas, la casita, en fin, todo.  Deseamos nuestro nidito bien arregladito y que venga un hombre a decirnos, “Nos vamos.  No, no sé dónde.  Tampoco sé cuándo llegaremos ni cuánto tiempo nos tardaremos en llegar.”?  Sin embardo, Sarai siguió a su esposo.  Sarai obedeció al llamado que DIOS le hizo a Abram.

¿Y tú, hermana en Cristo?  ¿Has obedecido la dirección que DIOS le ha dado a tu esposo?  Líbrate Dios de decir o pensar que Dios no te ha hablado a ti también y como son ustedes un matrimonio ambos con igual puesto y derecho, pues debe ser una equivocación.  ¿Por qué Dios no me ha dicho nada a mí? pensarás.  Porque tú estás bajo la autoridad de tu esposo, debiéndote someter a él según el mandato de Dios, el plan de Dios.

¿Te estás sometiendo?  ¿Te estás sometiendo con paz y gozo en tu corazón?  ¿O te sientes resentida?  Anímate, pídele a tu Gran Dios y Salvador que te dé entendimiento y renueva tu entendimiento leyendo y meditando en la Palabra de DIOS. 



Romanos 12

 1 ¶  Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

viernes, 25 de noviembre de 2011

La Vestimenta Diseñada por Dios


Sí, lo sé.  Yo sé que habrá personas que no les guste que uno hable de la ropa.  “¡Esa es una decisión personal!” dirán.  Sí, personalmente, vas a tomar la decisión y esto va a delinear las consecuencias, también.  Como para todo, tenemos que dejarnos llevar por lo que Dios dice en Su Palabra.   

En primer lugar, después de que el primer hombre y la primera mujer pecaron contra Dios, Dios mismo tomó acción y les comunicó las consecuencias de su pecado.  Luego, Dios los cubrió, ya que ahora eran pecadores. Génesis 3:21  Y Jehová Dios hizo al hombre y á su mujer túnicas de pieles, y vistiólos. En el hebreo, estas túnicas son una especie de batas, como abrigos.  Lo importante aquí es que Dios es El que pone las pautas – no el hombre, ni la mujer.  No es cuestión de cultura, hermanas, es cuestión de obediencia.  Dios mismo diseñó la vestimenta de este matrimonio.  El diseño de ellos no era adecuado por ser no ser lo suficientemente grueso y duradero.  Piensen un momento en lo que usó Dios para vestirlos.  Usó piel de animal.  La piel es gruesa y sencilla.  Al ser gruesa, no va a delinear el cuerpo.  Y esto de lo sencillo, o sea, que no está todo decorado.  El hombre y la mujer Cristiana no deben de llamar atención a sus cuerpos por su ropa.  Ambos deben tener modestia. 1Timoteo 2:9-10  Asimismo también las mujeres, ataviándose en hábito honesto, con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, u oro, ó perlas, ó vestidos costosos.   Sino de buenas obras, como conviene á mujeres que profesan piedad.    

También cabe citar otra referencia: Deuteronomio 22:5  No vestirá la mujer hábito de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es á Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.   

 Estudien y mediten acerca de estos otros pasajes Bíblicos:
1Tesalonisenses 4:4-7, Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor; No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios: Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.  Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación. 

Toma en consideración el efecto de tu vestimenta en los hombres.  No defraudes a tu hermano; no le hagas tropezar.  Ayuda a que nadie te mire con concupiscencia habiéndote vestido con modestia, con pudor, vestida de honestidad, amabilidad, amor hacia el Señor y a los demás, de buenas obras.  Y, por ese amor a los hermanos, no los hagamos tropezar en sus corazones.

También en Romanos 12:1-2 dice, Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.  Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

1Juan 2:15-17, No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.  Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.  Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

Hay mucho más que decir y no difícil de comprender, pero nos hemos dejado llevar por los estándares muy bajos, carnales y satánicos del mundo, lo que la Biblia llama “este siglo” y no por los estatutos y principios Bíblicos.  ¿Qué vamos a hacer, hermanas en Cristo?  ¿Ser como Cristo o seguir las modas y estilos de este mundo?  No me malinterpreten: no estamos hablando de descuidar la apariencia y llegar a ser un mal testimonio.   

Pocillo en casa de mi hermana
Modestia ante todo y recuerden: Somos embajadoras para Dios, como si Dios Mismo estuviera rogando a través de nosotras.  Recuerden, ser Cristiano es ser como Cristo.

lunes, 8 de agosto de 2011

Eva: De Tentada a Tentadora

¿Por qué?  ¿Qué la pudo haber motivado? Mirando a Génesis capítulos dos y tres, nos damos cuenta que Dios le dio un mandamiento a Adán. 

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.  Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás;  Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.  Gen 2:15-17
Eva, Eva, amada y protegida Eva.  Ella no consideró que el mandamiento de Dios no estaba abierto a ser discutido, a que se le considerada los pros y los contras.  Un mandamiento es una orden; hay que obedecerlo.  Al venir la serpiente y sembrar la duda en el corazón de ella acerca de la bondad de Dios, ella fue tentada a plena vista del árbol, engañada al descartar toda consideración a Dios y a su esposo y al creer que sería como Dios. Fíjense, amigas mías, que Eva declaró su independencia al ceder a la tentación.  Independencia de Dios y de su esposo.  Tomó la decisión por sí misma, pensando, tal vez, que ella era muy capaz de discernir la situación.  ¿Se han fijado que muchísimas veces nosotras no tenemos el discernimiento que tienen nuestros esposos?  Eva fue engañada – Adán no.  Así de sencillo.  Sin embargo, fue ella la que tentó a su esposo.  ¡Su esposo!  El pecado siempre viene acompañado de otros pecados… ¡Siempre! 

Al fin y al cabo, la sabiduría que tanto deseaba ella, solo viene por medio de Dios.  Hay muchos versículos que apoyan esto.  Aquí les escribo uno, Proverbios 1:7  El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.  Pidámosle sabiduría a Dios, como dice en Santiago capítulo uno, porque Él nos la dará.  
     Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente  
y sin reproche, y le será dada.
 
Amiga, hermanita en Cristo, ¿qué vas a hacer, tomar las riendas del hogar y tomar tus propias decisiones y por ende, desobedecer a tu Señor y Salvador?  ¿O vas a orar con fervor, estudiar la Palabra de Dios y apoyar a tu esposo, confiando en Dios para todo?  Si escoges ir por tu propio camino, entérate que las consecuencias vienen y no está bajo la protección de la autoridad, es decir, de tu esposo y del Señor Jesucristo.  Tú escoges.