sábado, 12 de mayo de 2012

La Mujer Cristiana, Madre de Alguien…



La Mujer Cristiana, Madre de Alguien…

Mañana se celebra en los Estados Unidos el Día de la Madre.  Recibirán flores, chocolates, tarjetas, comidas, las sacarán a pasear, las honrarán en las iglesias…Estarán rodeadas de su familia…

Pero, habemos unas que no tuvimos hijos biológicos, hijos de nuestra carne.  Nuestro Dios conoce cuál es la razón y Él es Soberano.  Los hijos son herencia de DIOS, son bendición y alegría, y ¿cómo no?  El Señor así lo dispuso, pero somos varias en las iglesias sin hijos que hubiéremos cargado y mimado y amado.   Las que son madres no pueden comprender lo que es no tener el hogar lleno de hijos.  Sin embargo, aún sin tener hijos propios, soy una “mamá.”  Doy gracias a mi Señor por permitirnos abrir nuestro hogar y corazón a aquellos cuyas madres han estado ausentes.   Y quiero darle gracias a mi Señor por aquellos niños y niñas que me ven como una mamá.  Por aquellos jóvenes que aunque no tuvieron el privilegio de tener a sus propias madres que les dieran consejos, que oraran por ellos, que procuraran su bien, el Señor me lo permitió.  Gracias a aquellos dos ya mayores de edad que todavía me dicen “Mamá.”
   
Nosotras que no somos madres, necesitamos ser mamá a alguien que nos necesita.  No podemos pensar que no tenemos esa responsabilidad solo por no tener hijos biológicos.  Busquemos oportunidades de ser mamá a alguien que necesita una mamá que ore por él o por ella, que le dé consejos Bíblicos, que le anime en el Señor, que le dé el amor de una madre. 




sábado, 31 de marzo de 2012

Las mujeres sabias de corazón

Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.
Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra.   Éxodo 35:25-26

¿Alguna vez has pensado, Quiero ser sabia pero no terminé la escuela o no sé tanto como esta o aquella hermana?  Tal vez esto de ser sabia no sea totalmente como tú piensas. 
Pregúntate, ¿Por qué nos dice el Señor que eran estas mujeres sabias de corazón?  Miremos el contexto de estos dos versículos. 


4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado:
5Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso de corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce,
10Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha mandado:
11el tabernáculo, su tienda, su cubierta, sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas; 

Dios convocó al pueblo para que trajesen una ofrenda a Él, una ofrenda voluntaria para el tabernáculo, el lugar que Él escogió para poner Su Nombre…Y todo el mundo sabría que ahí está Jehová Dios.  Cabe decir aquí que lo que hacemos para la obra es una ofrenda al Señor.  Lo que hacemos para la obra, lo hacemos para Él.  Que no se nos olvide este detalle.  ¿Qué estás haciendo por Él?  No es para la iglesia o para el pastor o para este hermano o esta hermana; es para Él

Siempre creemos que solamente los hombres pueden servir al Señor en el tabernáculo y en cuanto a servir directamente dentro, es así.  Los hombres son los que presentaban los sacrificios como sacerdotes, los que llevaban el tabernáculo cuando Israel se movía de un lugar a otro en el desierto, y los hombres son los líderes espirituales en sus hogares, también y sirven de pastores.  Pero, aquí en este capítulo, Jehová Dios nos muestra que no solo acepta sus ofrendas como mujeres, sino su trabajo.  ¡Qué damas tan admirables!

Fíjense, cómo trajeron de sus adornos personales:  22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.

Esto nos trae a los dos versículos que nos sirven de texto.  No solo trajeron ofrendas a Jehová Dios sino también dieron de sus talentos al Señor.  Esto implica también que estaban dando de su tiempo.  Además de cuidar de sus propios hogares y de su esposo e hijos , trajeron sus ofrendas y trabajaron más allá de sus deberes para nuestro DIOS.  ¿Estás dando de tu tiempo al Señor?

25Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.
26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra. 

Y ahora, amadas hermanas mías, contestemos la pregunta inicial, ¿por qué eran sabias de corazón? ¿Será porque estudiaban mucho?  ¿Porque ellas tenían gran conocimiento Bíblico o eran grandes maestras de las Escrituras?  ¿No fue más bien porque escucharon cuál era la voluntad de DIOS y luego, lo pusieron en práctica?
Fíjense en estos versículos:
4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado: 20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.

Miren con qué actitud dieron tanto los hombres como las mujeres en Éxodo 36:

6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más;

No sabemos los nombres de estas mujeres, sin embargo, sus hechos quedan conocidos por la eternidad.  Y tal vez, nadie sabe tu nombre y nunca seas reconocida por tu labor en la obra - aquí en esta vida.  Hermana, no pienses que no puedes servir al Señor solo porque no tengas diploma o un grado de la universidad ni pienses que necesitas ser bien inteligente para ser de bendición en la obra de Cristo Jesús.  Haciendo la voluntad de DIOS muestras sabiduría y no solo eso, tendrás gozo en tu corazón.  Todo lo que hacemos es importante para la obra tanto el enseñar como el servir y ofrendar.  Hermanita, todo es importante y tú eres importante en la mies.







 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.           Juan 13:17

domingo, 4 de marzo de 2012

Séfora, Mujer de Moisés

¿Quién era Séfora, mujer de Moisés, aquél que fue usado grandemente por DIOS para liberar a los hijos de Israel?
La Biblia no habla tanto de ella; solo aparece en tres capítulos y solo en pocos versículos. Sin embargo, podemos ver qué clase de esposa era ella. Primero nos enteramos de ella cuando Moisés huye de Egipto después de matar a un egipcio. Después de pasar cuarenta años en la alta alcurnia de la sociedad egipcia, Moisés procura conocer la dura carga de servidumbre puesta sobre sus hermanos en la carne, los israelitas, y sale a verlos. Lo sorprendente del caso es que Moisés mata a un egipcio que está maltratando a un israelita. ¿Qué pasó con los cuarenta años de educación y crianza bajo la tutela de los idólatras? Realmente, no sabemos del todo que causó que Moisés saliera, pero sí sabemos que Jehová Dios estaba preparando el escenario para la gran liberación de Su pueblo Israel.

Entonces, huye Moisés a Madián, Éxodo 2. Habrá estado cansado y triste, pero decidido. Y espera junto a un pozo. Me recuerda cuando Jesús esperó junto a un pozo porque alguien que lo necesitaba, que tenía una sed que no se saciaba con agua, estaba por venir.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28.

Sigamos con la historia de Séfora. Ella y sus hermanas eran hijas de un sacerdote, y eran pastoras de ovejas, y aunque hijas de un sacerdote, eran diligentes, trabajadoras. Unos pastores las ahuyentan y Moisés las ayudó. La Biblia nos indica que el padre de ellas lo recibe en su hogar como huésped y con el tiempo, como hijo, aceptando Moisés trabajar con él y casándose con la mayor de sus hijas, con Séfora. Moisés, criado en el palacio del faraón, viene a caer en el desierto de Madián como pastor de ovejas. Tuvo que haberse fijado la familia de Reuel que Moisés era un hombre refinado, educado, con mucho conocimiento, pero diligente y amador de lo justo, como rápidamente demostró en el primer encuentro. Este hombre determinó servir a Dios, y con este siervo de Dios, se casó Séfora.

Moisés, pastor de ovejas, de día y de noche, pendiente a estos animales indefensos, cuidándolas, dirigiéndolas a pastos y agua, cargándolas, defendiéndolas… Y DIOS le concedió un hijo, Gersón, después de unos años, años que él sentía todavía puesto que este nombre significa forastero, extranjero. Más tarde, Eliezer nace, Dios me ayuda, reconociendo al Señor en su vida.

Yah, Jehová, Se revela a Moisés y va a usarlo para liberar al pueblo de Israel.  ¡Qué gran encuentro fue ese!  De seguro Moisés se lo contó a Séfora, su esposa, y a su suegro.  Moisés obedece.  Se lleva a su esposa y sus dos hijos camino a Egipto, pero Jehová sale a su encuentro para matarlo. ¿Por qué? El pacto de la circuncisión. Mejor dicho, la falta de circuncisión. Moisés no había circuncidado a uno de sus hijos e iba de camino como representante de Jehová DIOS. La circuncisión selló el pacto con los hijos de Israel y Moisés fue negligente en no hacerlo con su hijo. ¿Por qué no cumplió con esta tan importante señal? La Palabra de Dios no nos dice, pero pudo haber sido por Séfora, madianita, que no aceptara el pacto de Dios en su propio hijo y posiblemente, Moisés accedió a ella. En todo caso, Moisés es el responsable.

¡Dios va a matar a mi esposo! Rápidamente, 25Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Éxodo 4. ¡Lo echó a sus pies! Tal vez tú pienses, “¡Qué falta de respeto!” Bien dices, pero, hermana, ¿no haces lo mismo cuando no quieres seguir la dirección del Señor a través de tu esposo y le dices, "Pues, bien, voy a hacerlo pero no estoy de acuerdo"? Y aunque no lo digas, lo piensas. Mucho cuidado de cómo obedeces a los mandatos de Dios, con qué actitud. El hombre es cabeza del hogar; no la mujer. Dios examina nuestro corazón, no solo nuestras acciones. Dios conoce nuestro corazón engañoso, como dice en Jeremías 17. Él sabe si estamos haciendo las cosas para Él o no y cuál es la intensión. Colosenses 3 nos dice, 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

Moisés siguió su camino a Egipto aparentemente ¡SIN ELLA! Por largo tiempo Séfora se pierde las maravillas que hizo el Señor con Su pueblo. ¿Por qué no se quedó con su esposo?  En Éxodo 18:2 dice Y tomó Jetro suegro de Moisés a Séfora la mujer de Moisés, después que él la envió.   ¿Por qué la envió a donde su padre?  ¿Pudiendo haberse quedado con Moisés, escogió irse de nuevo con su familia? ¿Escogió su familia por encima de su esposo? Tiempo después, su padre la lleva a ella y a sus dos hijos a Moisés y eso es lo último que sabemos de Séfora. Fin. Se acabó. No hay más mención de ella.

Y tú, ¿qué? ¿Te has perdido las bendiciones de Dios por no apoyar a tu esposo o al apoyarlo, tu corazón en realidad no está con él en los asuntos de tu Padre Celestial? ¿Escoges lo que quieres de la Palabra de Dios para cumplir con lo que te parece? ¿Piensas que harás esto pero no lo otro porque estamos en tiempos modernos y ya eso otro era para otra época, que la Biblia está anticuada y no hay que seguir lo que Dios manda? Hermanita, no te equivoques ni te engañes. Lo que siembras, eso vas a segar y aún muchísimo más. Examina las Escrituras. Cuando los padres fallan en ciertas áreas, sus hijos fallan muchísimo más y peor que los padres. Dios no puede ser burlado.

Escoge ser dirigida por el Espíritu Santo, renueva tu entendimiento con las Escrituras y pasa tiempo en ellas todos los días y en oración. Séfora no apoyó a su esposo y no lo siguió y sufrió las consecuencias separándose de su esposo espiritualmente y físicamente. Seamos conocidas como esposas que apoyamos a nuestros esposos Bíblicamente.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.





martes, 17 de enero de 2012

La Esposa de Lot



Un momento, me dirás si estás siguiendo estos escritos.  ¿No ibas a seguir con Sara?  Sí, me he adelantado porque estoy enseñando de la esposa de Lot.  Aprovecho la ocasión.

Jesús la menciona con una sola oración: Acordaos de la mujer de Lot.  ¿Por qué?  Pues, miren el contexto, o sea, los versículos anteriores y posteriores y cito:
 
26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.   27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.   28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;   29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.   30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.  Lucas 17


Hermanas, ¿no es esa una descripción de lo que actualmente está ocurriendo en nuestros días?  La gente está envuelta en placeres de este mundo, despreocupados por el futuro y aún hasta del presente, y se rigen por una insensibilidad por sus pecados y peor, de su morada eterna.  ¿Qué estaban haciendo?  Casándose, haciendo compras, vendiendo.  En fin, seguían su camino sin tener en cuenta a Dios.

Pero, ¿por qué la mujer de Lot?  ¿Qué tiene ella que ver, esta mujer conocida sin ser nombrada, mujer que vivirá en nuestras mentes como la mujer sin buen nombre?  Vean qué dice Proverbios capítulo 22:1 y el 14:1 acerca de esto.

Miremos al esposo de ella, a Lot.  Dios recalca el hecho de haber llamado a Abram de Ur a la tierra de Canaán, la tierra prometida.  Vean a Génesis capítulo 11:31, 12:1-13.  Y fíjense que Lot va a Egipto cuando Abram fue durante el tiempo de la hambruna.  Salió de allá con Abram.  Nunca vemos que Lot toma decisiones como hombre espiritual.  Ni vemos que se menciona la mujer de Lot en todo esto hasta el final.  Pero, vemos a un hombre salvo que no presta atención a asuntos espirituales, un hombre que cuando tiene oportunidad de mostrar agradecimiento con su benefactor, escoge lo mejor y lo peor para sí y por ende, para su familia.  Y aún más.  Lot fue rescatado por Abram ya viviendo en Sodoma.  ¿Cómo llegó ahí?  Fue un proceso de egoísmo y codicia…Lean ustedes la historia en Génesis.  No les voy a contar todo. Va desde Génesis 11 hasta el 19.  Eso sí, que después de que Lot es rescatado, vuelva al mismo lugar de pecado, a Sodoma.  ¿Hubo arrepentimiento?

Y pasa el tiempo y DIOS decide que va a destruir a Sodoma, Gomorra y los pueblos aledaños.  ¿A quién le revela esto?  ¿A Lot?  No.  A Abraham.  El amigo de Dios, según Su Propio testimonio.  Abraham, fiel hermano que es, intercede por Lot y por su familia.  Sin embargo, no hubo remedio.  El Señor envía unos ángeles a destruir las ciudades con sus habitantes con fuego y azufre.  El fuego es señal de juicio en la Biblia.  Los ángeles le advierte a la familia de Lot que no miren hacia atrás una vez puestos a huir de la destrucción.  ¿Qué movió a esta mujer a mirar atrás?  ¿La curiosidad?  ¿Las posesiones y recuerdos dejados atrás?  Recuerden que se casaban, compraban y vendían, comían y bebían…Todo sin Dios.  Y ella muestra su desobediencia y el estado de su corazón con una mirada, solo una, solo una miradita 
¿Qué daño podría hacer con una miradita rápida? Tal vez te hagas esta pregunta.  Piensa en otros asuntos.  ¿Qué tanto daño podría hacer que yo me dé un traguito o diga una mentirita blanca o mire ese programa una sola vez?  ¡Todos lo están haciendo!
    26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.

Solo fue por un momento, nada más.

Jesús dijo: 
Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 
                                                                            Mateo 16:25 al 26.




viernes, 30 de diciembre de 2011

Año Nuevo de nuevo y siento que…


Yo no soy nadie.

Eso piensas tú.  Y a veces, tal vez lo digas en voz alta.  

Solo soy una simple ama de casa.  Nadie me conoce.  No soy importante.  No tengo talentos ni habilidades.  Solo cuido mis hijos y mi casa y a mi esposo.   

Tal vez no tienes esposo o eres viuda y te sientes sola e insignificante.  Y quieres que alguien te valore, que te vea como una persona importante, que tiene algo que dar en la vida.  Te gustaría que alguien se sentara a escucharte, decirle que estás sola, que nadie te presta atención verdadera, nadie te busca.  Estos pensamientos te paralizan y no te permiten realizar la voluntad de DIOS para tu vida.   Hermanita en Cristo, levántate y anda.  No puedes vivir paralizada, deprimida y sin fruto.  Debes cambiar esos pensamientos por los que el Señor ya ha declarado acerca de ti.  Medita en la Palabra de Dios.  Renueva tu mente con lo siguiente.  Recuerda quién eres en Cristo.  Eres amada y aceptada por DIOS.

“para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,” 
                                                                                                                 Efesios 1:6 

y "Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;"                    Colosenses 3:12


Recuerda que el Señor tiene un propósito para cada hijo e hija de Él.  Hemos sido creados para alabanza de Su Nombre.  ¿Estás alabando a tu Señor y Salvador?  Lo mínimo que necesitamos hacer es orar los unos por los otros.  ¿Estás orando por tus hermanos en Cristo, por los misioneros, por las almas perdidas que van rumbo al lago de fuego?


Tiempo es que recuerdes que Nuestro Creador nos ha dado mucho que hacer.  Las casadas debemos cuidar al esposo y los hijos, encaminándolos en el temor del Señor, criándolos como siervos del Rey de Reyes y Señor de Señores del cual tú también eres sierva.  ¿Se te olvidó ese detalle, hermanita, que tú no te perteneces a ti misma sino que fuiste comprada con la Sangre Preciosa de Jesús?  Adelante, puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe, como dice en Hebreos capítulo doce.  Esto último me sostuvo cuando me encontré sola por muchos meses cuando mi esposo estuvo de viaje misionero y tratamiento médico en Centroamérica.  Gracias al Señor, mi familia de la iglesia estuvo pendiente de mí, también.

Tal vez no tienes hijos.  Hay niños y jóvenes en la iglesia o en tu vecindad que necesitan a una hermana grande o una "mamá" porque la suya no es salva o no tiene.  Sea cual sea la razón, alguien te necesita.  Busca a esa persona con la oración.

Considera la viuda de Sarepta que cuidó a Elías.  Nadie conocía su nombre, pero Dios la escogió para algo especial.  Obedeció a la Palabra de Dios que vino por Su siervo y no solo fue de bendición a él y recibió la bendición de sustento milagroso por un año, sino que también tuvo el privilegio de hospedar al hombre de Dios.  No digamos que también recibió a su hijo vivo después que murió.  Y lo logró.  Hermana, cumplió el propósito que el Señor le puso por delante.  Fue fiel.  Una fiel, pobre viuda.

Hermana, cumple el llamamiento que Dios te ha dado.  No te detengas, no dejes que el enemigo se huelgue de ti, de que te venció.  Tú eres especial, amada, escogida y necesaria.  Proponte que este Año Nuevo, vas a renovar tu mente con la Palabra de Dios, vas a orar y envolverte en la obra de Dios, puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe…  


lunes, 26 de diciembre de 2011

Para la Esposa del Pastor...


Para la Esposa del Pastor...o esposa del hombre en el ministerio...

Tal vez te estés preguntando qué hacer como esposa del pastor.  Antes de salir al campo misionero por segunda vez, tuve una conversación con la esposa de mi pastor en la Florida, la cual me dio este consejo que trato de seguir siempre.  Dijo, “Tu esposo es tu primera prioridad.  Asegúrate que él esté listo, que le prepares su ropa, que esté presentable.  Cuídalo.  Tu deber es ser la esposa de él.”  A lo cual pregunté yo, “¿Y qué voy a enseñarles a las damas?  ¡Yo no sé qué enseñarles!”  Yo estaba más preocupada de tener que dirigir un grupo de damas.  También estaba preocupada porque me estaba comparando con otras esposas de pastores y yo no tenía ni la fuerza física de ellas para ayudar a mi esposo ni el don de la organización ni la gracia de ellas.  Pensaba que, como esposa del pastor, yo tenía que ser una súper mujer, talentosa, energética, sabia, siempre sonriente, siempre lista para todo.  Ella me contestó, “Enseña la Biblia desde la perspectiva de la mujer.”  Solo eso me dijo.  Así de sencillo.

Hermanas, esto es lo más importante Para la Esposa del Pastor: Asegúrate que él esté preparado.  Cuídalo.  Enseña la Biblia desde la perspectiva de la mujer Cristiana.  Eso trato de hacer.  Y, claro, trato de hacer mucho más para lograr estas metas que parecen tan pequeñas.  Tengo yo que alistarme, tengo yo que cuidarme para poder cuidarlo a él también.  Tengo que estudiar mucho y tener una relación estrecha con mi DIOS para poder enseñar a las damas de mi iglesia y tengo que usar las experiencias que el Señor me ha permitido experimentar para enseñar con autoridad y humildad, sabiendo de dónde me sacó el Señor Jesucristo y a dónde me va a llevar.

¿Y tú, esposa del pastor, qué consejo recibiste para tú ser la esposa del pastor?

jueves, 22 de diciembre de 2011

Y, ahora, Sara…


Sarai, la princesa de Abram.  Y, como solemos hacer en el grupo de damas, miramos la vida del esposo para comprender a la mujer.  Así que, echemos un vistazo a Abram y a Sarai.

Génesis 11, versículos 27 al 32 y Génesis capítulo 12, versículos 1-9 nos dan la primera vista de esta pareja tan importante en toda la Palabra de Dios.

Primero, vemos que están en Ur de los caldeos, tierra de idólatras, con el padre de Abram y sus familiares.  Luego, vemos que Taré, el padre de Abram, se lleva a su familia hasta Harán, aunque su meta fue llegar hasta Canaán.  ¿Por qué? ¿Por qué nos deja saber el Espíritu Santo que Taré se los llevó cuando vemos en el capítulo 12 que DIOS le había dicho a Abram que dejara su tierra y parentela y la casa de su padre y se fuera a una tierra que le había de mostrar?  Podría ser que Abram le comunicó a su padre lo que Dios le había dicho y Taré quiso tomar parte.  Amigas, hermanas, mucho cuidado con la familia.  Muchas veces muestran entusiasmo por lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas, y tal parece que hasta quieren seguirnos y hasta llevar el liderazgo en el asunto cuando no es la voluntad de Dios esa, o por lo menos, que sean ellos los que planifiquen todo.  La familia nos puede desviar de la voluntad perfecta de Dios, aunque sean Cristianos.  Mucho, muchísimo cuidado.

Pero, Sarai…Saraí era estéril, nos cuenta la Biblia, dedicando un versículo entero a esto.  Cuán importante será este detalle después…

Ahora, a nosotras las mujeres nos gusta la seguridad, saber dónde vamos a estar, qué vamos a hacer, cómo nos las vamos a arreglar para las comidas, la casita, en fin, todo.  Deseamos nuestro nidito bien arregladito y que venga un hombre a decirnos, “Nos vamos.  No, no sé dónde.  Tampoco sé cuándo llegaremos ni cuánto tiempo nos tardaremos en llegar.”?  Sin embardo, Sarai siguió a su esposo.  Sarai obedeció al llamado que DIOS le hizo a Abram.

¿Y tú, hermana en Cristo?  ¿Has obedecido la dirección que DIOS le ha dado a tu esposo?  Líbrate Dios de decir o pensar que Dios no te ha hablado a ti también y como son ustedes un matrimonio ambos con igual puesto y derecho, pues debe ser una equivocación.  ¿Por qué Dios no me ha dicho nada a mí? pensarás.  Porque tú estás bajo la autoridad de tu esposo, debiéndote someter a él según el mandato de Dios, el plan de Dios.

¿Te estás sometiendo?  ¿Te estás sometiendo con paz y gozo en tu corazón?  ¿O te sientes resentida?  Anímate, pídele a tu Gran Dios y Salvador que te dé entendimiento y renueva tu entendimiento leyendo y meditando en la Palabra de DIOS. 



Romanos 12

 1 ¶  Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.