domingo, 12 de agosto de 2012

La Mujer Extraña


Jeremías 17:9-10
 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.


Fíjate, hermanita, cómo el hecho de tener una relación estrecha con el Señor Jesucristo nos protege de dos tipos de personas, entro otros, del que nos ataca la mente y del que nos ataca el alma y cuerpo.  El ser sabio trae sus recompensas.  Libera al hombre – y a la mujer- no solo de compañeros perversos cuyos pensamientos son corruptos y corrompen la mente, sino de la mujer perversa, la mujer extraña…la que corrompe el cuerpo, el templo de DIOS.   Proverbios 2 dice,  

16 Serás librado de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras,
17 La cual abandona al compañero de su juventud, Y se olvida del pacto de su Dios.
18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos;
19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
Fíjate, que ella es extraña, una extranjera, y usualmente en la Biblia, se refiere no solo a la mujer extranjera que pecaba como prostituta, sino a cualquier mujer adúltera.  ¿Pero, cómo logra contaminar el cuerpo? Vamos a examinar cómo lo hace.  Primero, usa palabras.  Ella halaga.  Halagar es dar muestras de cariño o usar palabras que adulan, que satisfacen el orgullo del que escucha tales palabras.  Ella sabe qué decir y cómo decirlo.  

Y sus caminos llevan a la muerte.  ¡A la muerte! Y ¿cómo es posible que una mujer logre quitarle la vida a un hombre de esta manera?
En Proverbios 7 explica el proceso.  Primero, usa palabras otra vez.
El versículo cinco nos dice que ella ablanda con sus palabras.  ¡Cuidadoooo!  Hermanita, tenemos que cuidarnos de cómo usamos las palabras, los gestos, las expresiones faciales, cuando hablamos y, muy importante también, hay que enseñarles a nuestra hijas a no estar usando las palabras y la manera de hablar para conseguir lo que quieren.  Esto lo aprenden muy temprano y envuelven a los padres, especialmente.  Yo he oído a niñas decirles a sus padres, “Ay,  mi Papá, tan lindo y bueno.  Yo te quiero mucho.  Eres el mejor papá del mundo.  ¿No me vas a comprar tal y tal cosa?”  Y el padre se derrite, se vuelve una masa irreconocible…

No, hermanita, no le permitan eso ni a las niñas ni a los niños, quienes también juegan el mismo juego de manipulación.  Los niños tienen bien medidos a los adultos y saben qué decir y cómo decirlo para conseguir exactamente lo que quieren.


Volviendo al pasaje, ella, manipuladora al fin, escoge bien a su víctima.  Lean todo el pasaje.  Prov. 7:7  El joven no tiene discernimiento, no sabe la diferencia entre el bien y el mal cuando alguien viene con engaño y él no puede ver el engaño de ella.
Y en el versículo diez, vemos que usa ropa provocativa.  La vestimenta la define.  Y a propósito,  ¿cómo te vistes tú, hermanita? ¿Cuidas tu pudor y modestia, o dejas ver un poquitito del busto, lo cual da una sugerencia de sexualidad, y tal vez uses la falda un poquito corta y dejas ver tu muslo o tal vez usas la ropa un poquito ajustada delineando tu cuerpo?  

Pensarás, ¡No hermana! ¡Cómo piensa eso!  Mi blusa es un poquito bajita nada más.  Ah, ¿sí?  Hermana, pero según el hombre piensa…tú le estás dejando ver tu intimidad, tu sexualidad.  No defraudes a tu hermano en Cristo ni a ningún hombre.  La Palabra de Dios nos amonesta a no defraudar al hermano.  Defraudar es frustrar, desvanecer la confianza o la esperanza que se ponía en alguien o en algo.  Es turbar, quitar algo, servir de tropiezo. 
¿Tropiezo?  ¿Yo?  No, hermana, ¿cómo va a ser?  dirás tú.  Yo me visto con la ropa que me queda bien.  Él es el mal pensado, no yo.  No seas de tropiezo y punto.  ¿Acaso buscas agradarte a ti o a tu Dios?

Sigamos, pues.  ¿Cómo se comporta ella?  Examinemos qué hace ella para cazar a este joven.  En los versículos 11 y 12 vemos que ella
…es alborotadora y rencillosa, Sus pies no pueden estar en casa;
Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, Acechando por todas las esquinas. 

Cuidado de estar andando para arriba y para abajo por las calles y ni hablar de dejar a tus hijas a hacerlo tampoco.

Es atrevida, no tiene vergüenza.  No guarda distancia con el sexo opuesto.  Y usa su cuerpo para pescarlo.
13 Se asió de él, y le besó. Con semblante descarado le dijo:
14 Sacrificios de paz había prometido, Hoy he pagado mis votos; 

Esta mujer es muy astuta, sabe cómo engañar y tiene cara descarada, o sea, no tiene vergüenza ni respeto ni modestia.  No es reservada ni modesta.  Y, fíjate que ella tiene apariencia de religiosa, como dice en el versículo catorce, que fue a la iglesia, al templo, para pagar lo prometido a Dios.  ¡Qué descaro!
Hermana, ella aparentemente, por fuera, estaba haciendo todo bien…por dentro, estaba llena de pecado.  Tiene apariencia de piedad, de religiosa, pero niega el poder, negando lo que ha aprendido de la Palabra de DIOS.  Es todo exterior, pura apariencia.


Hermana, dirás, ¡yo no soy de esas mujeres!  Pero, ¿acaso tienes una que otra característica de ella?  No, no eres mujer adúltera, pero, ¿pasas coqueteando con los muchachos o con los hombres?  ¿Pasas mirando o posteando fotos sensuales?  ¿Cómo vistes?  ¿Dejando ver un poquito aquí, un poquito allá?  Nunca jamás te pondrías un pantalón, ¿pero usas ropa modesta o te dejas la blusa un poquito escotada, un poquito ajustada a tu forma, un poquito corta, cosa de que cuando te mueves de cierta manera se te ve la piel en la cintura?  Piénsalo bien y examínate, hermanita.  Todas nos tenemos que examinar en algún momento.  Todas. 


Agrademos a Nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo y sirvámosle con corazón limpio.



1 Pedro 1:16
porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy Santo.

sábado, 28 de julio de 2012

Dios, ¡dame sabiduría!


Siéntate un momentito, hermanita, y vamos a conversar.  ¿Cómo quieres tu café?
 
Hermana, ser sabia es sumamente necesario para ti y para mí.  Siendo sierva del Señor Jesucristo, tenemos que estar preparadas espiritualmente para las batallas a nuestro alrededor.  No queremos ser insensatas.  Fíjate en Proverbios 2: 1-9 un momentito para que veas el proceso.

 

Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,

Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
Si inclinares tu corazón a la prudencia, 

Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz; 

Si como a la plata la buscares,
Y la escudriñares como a tesoros, 

Entonces entenderás el temor de Jehová,
Y hallarás el conocimiento de Dios. 
 Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.


Cuando una persona tiene una relación personal con Cristo Jesús, no solo de salvación sino el de pasar tiempo con Él en oración y en Su Palabra, meditando, memorizando y aplicando los principios de la Palabra de Dios en su vida, esa persona se vuelve sabia.  Fíjate que desde el primer versículo está mostrando que la adquisición de la sabiduría es condicional.  Si cumples con ciertos requisitos, entonces serás sabio porque muestras que estás dispuesta a ir en pos de la meta.  Si buscas ser sabia, necesitas ser humilde.  Tienes que inclinar tu oído, como dice en los versículos dos y tres.   

Fíjate que es DIOS El que da la sabiduría y por eso es que es necesario una relación estrecha con Él.  Hermana, ¿estás dispuesta a pasar ese tiempo con el Señor?  Tal vez pienses, No tengo tiempo.  ¿Cómo?  Pero, tienes tiempo para pasar frente al televisor o platicando con tus amigas, o aún frente a la computadora…o chateando en tu teléfono.  ¿No querías ser sabia?
Sí, amiga, tienes tiempo para buscar el rostro del Señor.  Hazlo.  Toma tiempo por la mañanita o por la noche antes de acostarte, pero toma el tiempo.   

Verás cómo cambia tu relación no solo con Dios, tu Señor y Salvador, sino también con tu esposo, tus hijos, tus amistades y desarrollarás una carga más fuerte para ganar las almas perdidas para el Señor Jesucristo.

sábado, 14 de julio de 2012

Salmo 34:7


Tenía miedo.  

Muy pocas veces había estado sola, por completo, en casa.  Mi esposo había salido ese día en su carro rumbo a Honduras, desde Carolina del Norte.  Si todo salía como planeado, llegaría a Honduras en unos siete días o tal vez más, porque descansaría en casa de mi hermana antes de llegar a Texas y después en Monterrey en casa de una hermana.  Y él había estado en el hospital hacía unos meses con su primera crisis de salud.  Llegué del trabajo a una casa vacía, sin mi mejor amigo, mi esposo, mi único y verdadero amor…Hice mis quehaceres, le di comida al perrito afuera y cayó la tarde…A ver las noticias, recoger unas cositas y a la cama.

…Y tenía miedo.  

Canté un ratito.  Dios mora en medio de la alabanza.  Así dice en los Salmos.

Y oré.  Señor, Tú sabes que tengo miedo.  Necesito que me ayudes.  Yo quiero tener fe en Ti.  Yo voy a confiar en Ti.  Tú sabes cómo me siento.  El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.  Defiéndeme, Señor.  Yo te temo y en Ti confío.  Gracias, Señor.

Dije otras cosas en esa oración pidiéndole a Dios por mi esposo, pero no recuerdo todo.  Solo recuerdo haber derramado mi alma entre lágrimas en esos momentos.  Y Él me oyó y me consoló.


ChristArt.com

El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
 
                        Salmo 34:7

viernes, 13 de julio de 2012

Agradecimiento


¿Cuántas veces nos ponemos a pensar, realmente, a meditar en lo que el Señor ha hecho por nosotros?  ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste con la intensión de recordar lo que Él ha hecho por ti?  Hermana, yo también necesito recordar lo que El Altísimo ha hecho por mí.  Antes, escribía las peticiones de oración mías en una libreta con todo y fecha.  Cuando el Señor contestaba, yo escribía la contestación con su fecha también.  Así, me animaba de lo que Cristo ha hecho por mí y por otros hermanos.
  
Todavía guardo esa libreta, pero hace años no escribo peticiones en ella.  Ya es tiempo de volver a anotar mis peticiones y traerlas delante del trono de la gracia, porque Él tiene cuidado de mí…y de ti.

Tenemos que fomentar el agradecimiento en nuestros propios corazones.  El día se va bien rápidamente, la noche viene y estamos cansadas.  Hay que tomar tiempo no solo por la mañana sino durante el día o por la noche de darle gracias a DIOS y darle gloria.

Me acordé de los días antiguos; Meditaba en todas tus obras; Reflexionaba en las obras de tus manos. 
Salmo 143:5


En Momentos de Dolor, ¿qué Hago?

En momentos de dolor y ansiedad, el Señor nos aquieta el espíritu con Su Espíritu, con Su Palabra, con Su Presencia…

Hace apenas dos meses mi esposo tuvo una crisis de salud.  Yo llegué a pensar que podría perderlo.  Fueron largas horas ahí con él en el hospital, día tras día.  Y dormitaba pero pendiente a él cuando se movía y si no se movía, también pendiente.  Y le pedía a Dios por él.  Después de varios días, llegué a casa para poder dormir y poder poner asuntos en orden.   

Y llegó la noche y lloraba y oraba.  Y en esos momentos de dolor, ya cuando me iba a acostar aunque no quería, no podía dormir por los recuerdos de las últimas noches invadiendo mi mente y mi paz.  No, dejando las cosas pasadas atrás, me propuse mirar hacia el presente y el futuro para no dejarme vencer por las dificultades.  Mi Dios Todopoderoso, mi Padre Celestial, Él me sostuvo y me fortaleció porque definitivamente, yo no tenía ni tengo fuerza.

Hermana en Cristo, esfuérzate y sé valiente, buscando de nuestro Padre Celestial, descansando en Él.

Yo me acosté y dormí,y desperté, porque Jehová me sustentaba. 
Salmo 3:5

martes, 19 de junio de 2012

Ser Sabia o Ser Insensata

Hermanas Mías,

Estamos perdiendo a nuestros jóvenes de una manera increíble a mi parecer. ¿Por qué?  Son varias las razones.  Vamos a mirar el libro de Proverbios para exponer este problema. Así nos examinaremos a nosotras mismas y podremos comprender qué está sucediendo en esta generación.

Fíjense, cómo comienza este libro, con el propósito del libro en el versículo siete…
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Si temo a Dios, soy sabia. Pero, ¿qué es ese temor a Dios? Es reverencia o sea, un respeto sumamente grande, un miedo reverente.
Al mirar este versículo, tengo que preguntarme, ¿Estoy aumentando en sabiduría en mi vida? ¿O estoy despreciando la sabiduría y la enseñanza? En el momento que yo digo en mi mente, en mi corazón que lo que estoy escuchando es para los demás o que es para otro tiempo o época, que yo escojo lo que quiero hacer, estoy despreciando la sabiduría y temor de Dios. Automáticamente, soy insensata, tonta, necia. Ser insensata quiere decir ser ignorante por negligencia pudiendo ser sabia. Es ser terca, porfiada.

En el hebreo, insensato significa perverso y esto es ser malo, que causa daño intencionadamente, que corrompe o daña las costumbres.

¿Realmente tengo temor de Dios?

El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco. Proverbios 8:13

Si ese temor se ve en mis acciones en lo que hago y no hago, tengo temor de Dios. ¿Aborrezco el mal? ¿La soberbia y lo demás que dice ese versículo? ¿Qué tal la boca perversa? ¿Qué está saliendo de mi boca? ¿Palabras que animan, edifican, amonestan con versículos Bíblicos y un espíritu humilde y recto o salen críticas, palabras que desaniman y destruyen? ¿Palabras de sentido doble? Aunque no saliera de la boca, ¿están presentes en mi mente y corazón?

Detente aquí, hermanita, y medita en las preguntas anteriores. No sigas hasta que te las hayas contestado con toda honestidad.

¿Cómo te fue?

¿Te sentaste a orar y meditar en la Palabra Santa de Dios y le preguntaste al Señor que te mostrara tus errores y aún los ocultos de tu corazón? Si lo hiciste o si lo vas a hacer ahora, hermana, entonces, estás en el camino de la sabiduría, del temor de Dios.  Si lo has estado haciendo en tu caminar con el Señor, ya estás en el camino, hijita.

La próxima vez, miraremos qué sucede cuando la sabiduría permea tu ser.



En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos.
               
                         Proverbios 14:26



domingo, 17 de junio de 2012

Conocer a Dios


El Señor nos dice Quién es Él y cómo ser parte de Su Familia en el libro de Juan capítulo 1.

1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

2 Este era en el principio con Dios.

3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

¿Quieres conocer a Dios?  ¿Tener tus pecados perdonados y borrados?

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.


Felicidades a los Padres en su Día

Felicidades a todos los padres en este su día.

Y gracias al Padre porque...

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.                                                                         Juan 3:16

sábado, 12 de mayo de 2012

La Mujer Cristiana, Madre de Alguien…



La Mujer Cristiana, Madre de Alguien…

Mañana se celebra en los Estados Unidos el Día de la Madre.  Recibirán flores, chocolates, tarjetas, comidas, las sacarán a pasear, las honrarán en las iglesias…Estarán rodeadas de su familia…

Pero, habemos unas que no tuvimos hijos biológicos, hijos de nuestra carne.  Nuestro Dios conoce cuál es la razón y Él es Soberano.  Los hijos son herencia de DIOS, son bendición y alegría, y ¿cómo no?  El Señor así lo dispuso, pero somos varias en las iglesias sin hijos que hubiéremos cargado y mimado y amado.   Las que son madres no pueden comprender lo que es no tener el hogar lleno de hijos.  Sin embargo, aún sin tener hijos propios, soy una “mamá.”  Doy gracias a mi Señor por permitirnos abrir nuestro hogar y corazón a aquellos cuyas madres han estado ausentes.   Y quiero darle gracias a mi Señor por aquellos niños y niñas que me ven como una mamá.  Por aquellos jóvenes que aunque no tuvieron el privilegio de tener a sus propias madres que les dieran consejos, que oraran por ellos, que procuraran su bien, el Señor me lo permitió.  Gracias a aquellos dos ya mayores de edad que todavía me dicen “Mamá.”
   
Nosotras que no somos madres, necesitamos ser mamá a alguien que nos necesita.  No podemos pensar que no tenemos esa responsabilidad solo por no tener hijos biológicos.  Busquemos oportunidades de ser mamá a alguien que necesita una mamá que ore por él o por ella, que le dé consejos Bíblicos, que le anime en el Señor, que le dé el amor de una madre. 




sábado, 31 de marzo de 2012

Las mujeres sabias de corazón

Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.
Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra.   Éxodo 35:25-26

¿Alguna vez has pensado, Quiero ser sabia pero no terminé la escuela o no sé tanto como esta o aquella hermana?  Tal vez esto de ser sabia no sea totalmente como tú piensas. 
Pregúntate, ¿Por qué nos dice el Señor que eran estas mujeres sabias de corazón?  Miremos el contexto de estos dos versículos. 


4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado:
5Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso de corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce,
10Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha mandado:
11el tabernáculo, su tienda, su cubierta, sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas; 

Dios convocó al pueblo para que trajesen una ofrenda a Él, una ofrenda voluntaria para el tabernáculo, el lugar que Él escogió para poner Su Nombre…Y todo el mundo sabría que ahí está Jehová Dios.  Cabe decir aquí que lo que hacemos para la obra es una ofrenda al Señor.  Lo que hacemos para la obra, lo hacemos para Él.  Que no se nos olvide este detalle.  ¿Qué estás haciendo por Él?  No es para la iglesia o para el pastor o para este hermano o esta hermana; es para Él

Siempre creemos que solamente los hombres pueden servir al Señor en el tabernáculo y en cuanto a servir directamente dentro, es así.  Los hombres son los que presentaban los sacrificios como sacerdotes, los que llevaban el tabernáculo cuando Israel se movía de un lugar a otro en el desierto, y los hombres son los líderes espirituales en sus hogares, también y sirven de pastores.  Pero, aquí en este capítulo, Jehová Dios nos muestra que no solo acepta sus ofrendas como mujeres, sino su trabajo.  ¡Qué damas tan admirables!

Fíjense, cómo trajeron de sus adornos personales:  22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.

Esto nos trae a los dos versículos que nos sirven de texto.  No solo trajeron ofrendas a Jehová Dios sino también dieron de sus talentos al Señor.  Esto implica también que estaban dando de su tiempo.  Además de cuidar de sus propios hogares y de su esposo e hijos , trajeron sus ofrendas y trabajaron más allá de sus deberes para nuestro DIOS.  ¿Estás dando de tu tiempo al Señor?

25Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.
26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra. 

Y ahora, amadas hermanas mías, contestemos la pregunta inicial, ¿por qué eran sabias de corazón? ¿Será porque estudiaban mucho?  ¿Porque ellas tenían gran conocimiento Bíblico o eran grandes maestras de las Escrituras?  ¿No fue más bien porque escucharon cuál era la voluntad de DIOS y luego, lo pusieron en práctica?
Fíjense en estos versículos:
4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado: 20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.

Miren con qué actitud dieron tanto los hombres como las mujeres en Éxodo 36:

6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más;

No sabemos los nombres de estas mujeres, sin embargo, sus hechos quedan conocidos por la eternidad.  Y tal vez, nadie sabe tu nombre y nunca seas reconocida por tu labor en la obra - aquí en esta vida.  Hermana, no pienses que no puedes servir al Señor solo porque no tengas diploma o un grado de la universidad ni pienses que necesitas ser bien inteligente para ser de bendición en la obra de Cristo Jesús.  Haciendo la voluntad de DIOS muestras sabiduría y no solo eso, tendrás gozo en tu corazón.  Todo lo que hacemos es importante para la obra tanto el enseñar como el servir y ofrendar.  Hermanita, todo es importante y tú eres importante en la mies.







 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.           Juan 13:17

domingo, 4 de marzo de 2012

Séfora, Mujer de Moisés

¿Quién era Séfora, mujer de Moisés, aquél que fue usado grandemente por DIOS para liberar a los hijos de Israel?
La Biblia no habla tanto de ella; solo aparece en tres capítulos y solo en pocos versículos. Sin embargo, podemos ver qué clase de esposa era ella. Primero nos enteramos de ella cuando Moisés huye de Egipto después de matar a un egipcio. Después de pasar cuarenta años en la alta alcurnia de la sociedad egipcia, Moisés procura conocer la dura carga de servidumbre puesta sobre sus hermanos en la carne, los israelitas, y sale a verlos. Lo sorprendente del caso es que Moisés mata a un egipcio que está maltratando a un israelita. ¿Qué pasó con los cuarenta años de educación y crianza bajo la tutela de los idólatras? Realmente, no sabemos del todo que causó que Moisés saliera, pero sí sabemos que Jehová Dios estaba preparando el escenario para la gran liberación de Su pueblo Israel.

Entonces, huye Moisés a Madián, Éxodo 2. Habrá estado cansado y triste, pero decidido. Y espera junto a un pozo. Me recuerda cuando Jesús esperó junto a un pozo porque alguien que lo necesitaba, que tenía una sed que no se saciaba con agua, estaba por venir.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28.

Sigamos con la historia de Séfora. Ella y sus hermanas eran hijas de un sacerdote, y eran pastoras de ovejas, y aunque hijas de un sacerdote, eran diligentes, trabajadoras. Unos pastores las ahuyentan y Moisés las ayudó. La Biblia nos indica que el padre de ellas lo recibe en su hogar como huésped y con el tiempo, como hijo, aceptando Moisés trabajar con él y casándose con la mayor de sus hijas, con Séfora. Moisés, criado en el palacio del faraón, viene a caer en el desierto de Madián como pastor de ovejas. Tuvo que haberse fijado la familia de Reuel que Moisés era un hombre refinado, educado, con mucho conocimiento, pero diligente y amador de lo justo, como rápidamente demostró en el primer encuentro. Este hombre determinó servir a Dios, y con este siervo de Dios, se casó Séfora.

Moisés, pastor de ovejas, de día y de noche, pendiente a estos animales indefensos, cuidándolas, dirigiéndolas a pastos y agua, cargándolas, defendiéndolas… Y DIOS le concedió un hijo, Gersón, después de unos años, años que él sentía todavía puesto que este nombre significa forastero, extranjero. Más tarde, Eliezer nace, Dios me ayuda, reconociendo al Señor en su vida.

Yah, Jehová, Se revela a Moisés y va a usarlo para liberar al pueblo de Israel.  ¡Qué gran encuentro fue ese!  De seguro Moisés se lo contó a Séfora, su esposa, y a su suegro.  Moisés obedece.  Se lleva a su esposa y sus dos hijos camino a Egipto, pero Jehová sale a su encuentro para matarlo. ¿Por qué? El pacto de la circuncisión. Mejor dicho, la falta de circuncisión. Moisés no había circuncidado a uno de sus hijos e iba de camino como representante de Jehová DIOS. La circuncisión selló el pacto con los hijos de Israel y Moisés fue negligente en no hacerlo con su hijo. ¿Por qué no cumplió con esta tan importante señal? La Palabra de Dios no nos dice, pero pudo haber sido por Séfora, madianita, que no aceptara el pacto de Dios en su propio hijo y posiblemente, Moisés accedió a ella. En todo caso, Moisés es el responsable.

¡Dios va a matar a mi esposo! Rápidamente, 25Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Éxodo 4. ¡Lo echó a sus pies! Tal vez tú pienses, “¡Qué falta de respeto!” Bien dices, pero, hermana, ¿no haces lo mismo cuando no quieres seguir la dirección del Señor a través de tu esposo y le dices, "Pues, bien, voy a hacerlo pero no estoy de acuerdo"? Y aunque no lo digas, lo piensas. Mucho cuidado de cómo obedeces a los mandatos de Dios, con qué actitud. El hombre es cabeza del hogar; no la mujer. Dios examina nuestro corazón, no solo nuestras acciones. Dios conoce nuestro corazón engañoso, como dice en Jeremías 17. Él sabe si estamos haciendo las cosas para Él o no y cuál es la intensión. Colosenses 3 nos dice, 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

Moisés siguió su camino a Egipto aparentemente ¡SIN ELLA! Por largo tiempo Séfora se pierde las maravillas que hizo el Señor con Su pueblo. ¿Por qué no se quedó con su esposo?  En Éxodo 18:2 dice Y tomó Jetro suegro de Moisés a Séfora la mujer de Moisés, después que él la envió.   ¿Por qué la envió a donde su padre?  ¿Pudiendo haberse quedado con Moisés, escogió irse de nuevo con su familia? ¿Escogió su familia por encima de su esposo? Tiempo después, su padre la lleva a ella y a sus dos hijos a Moisés y eso es lo último que sabemos de Séfora. Fin. Se acabó. No hay más mención de ella.

Y tú, ¿qué? ¿Te has perdido las bendiciones de Dios por no apoyar a tu esposo o al apoyarlo, tu corazón en realidad no está con él en los asuntos de tu Padre Celestial? ¿Escoges lo que quieres de la Palabra de Dios para cumplir con lo que te parece? ¿Piensas que harás esto pero no lo otro porque estamos en tiempos modernos y ya eso otro era para otra época, que la Biblia está anticuada y no hay que seguir lo que Dios manda? Hermanita, no te equivoques ni te engañes. Lo que siembras, eso vas a segar y aún muchísimo más. Examina las Escrituras. Cuando los padres fallan en ciertas áreas, sus hijos fallan muchísimo más y peor que los padres. Dios no puede ser burlado.

Escoge ser dirigida por el Espíritu Santo, renueva tu entendimiento con las Escrituras y pasa tiempo en ellas todos los días y en oración. Séfora no apoyó a su esposo y no lo siguió y sufrió las consecuencias separándose de su esposo espiritualmente y físicamente. Seamos conocidas como esposas que apoyamos a nuestros esposos Bíblicamente.

Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.





martes, 17 de enero de 2012

La Esposa de Lot



Un momento, me dirás si estás siguiendo estos escritos.  ¿No ibas a seguir con Sara?  Sí, me he adelantado porque estoy enseñando de la esposa de Lot.  Aprovecho la ocasión.

Jesús la menciona con una sola oración: Acordaos de la mujer de Lot.  ¿Por qué?  Pues, miren el contexto, o sea, los versículos anteriores y posteriores y cito:
 
26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.   27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.   28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;   29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.   30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.  Lucas 17


Hermanas, ¿no es esa una descripción de lo que actualmente está ocurriendo en nuestros días?  La gente está envuelta en placeres de este mundo, despreocupados por el futuro y aún hasta del presente, y se rigen por una insensibilidad por sus pecados y peor, de su morada eterna.  ¿Qué estaban haciendo?  Casándose, haciendo compras, vendiendo.  En fin, seguían su camino sin tener en cuenta a Dios.

Pero, ¿por qué la mujer de Lot?  ¿Qué tiene ella que ver, esta mujer conocida sin ser nombrada, mujer que vivirá en nuestras mentes como la mujer sin buen nombre?  Vean qué dice Proverbios capítulo 22:1 y el 14:1 acerca de esto.

Miremos al esposo de ella, a Lot.  Dios recalca el hecho de haber llamado a Abram de Ur a la tierra de Canaán, la tierra prometida.  Vean a Génesis capítulo 11:31, 12:1-13.  Y fíjense que Lot va a Egipto cuando Abram fue durante el tiempo de la hambruna.  Salió de allá con Abram.  Nunca vemos que Lot toma decisiones como hombre espiritual.  Ni vemos que se menciona la mujer de Lot en todo esto hasta el final.  Pero, vemos a un hombre salvo que no presta atención a asuntos espirituales, un hombre que cuando tiene oportunidad de mostrar agradecimiento con su benefactor, escoge lo mejor y lo peor para sí y por ende, para su familia.  Y aún más.  Lot fue rescatado por Abram ya viviendo en Sodoma.  ¿Cómo llegó ahí?  Fue un proceso de egoísmo y codicia…Lean ustedes la historia en Génesis.  No les voy a contar todo. Va desde Génesis 11 hasta el 19.  Eso sí, que después de que Lot es rescatado, vuelva al mismo lugar de pecado, a Sodoma.  ¿Hubo arrepentimiento?

Y pasa el tiempo y DIOS decide que va a destruir a Sodoma, Gomorra y los pueblos aledaños.  ¿A quién le revela esto?  ¿A Lot?  No.  A Abraham.  El amigo de Dios, según Su Propio testimonio.  Abraham, fiel hermano que es, intercede por Lot y por su familia.  Sin embargo, no hubo remedio.  El Señor envía unos ángeles a destruir las ciudades con sus habitantes con fuego y azufre.  El fuego es señal de juicio en la Biblia.  Los ángeles le advierte a la familia de Lot que no miren hacia atrás una vez puestos a huir de la destrucción.  ¿Qué movió a esta mujer a mirar atrás?  ¿La curiosidad?  ¿Las posesiones y recuerdos dejados atrás?  Recuerden que se casaban, compraban y vendían, comían y bebían…Todo sin Dios.  Y ella muestra su desobediencia y el estado de su corazón con una mirada, solo una, solo una miradita 
¿Qué daño podría hacer con una miradita rápida? Tal vez te hagas esta pregunta.  Piensa en otros asuntos.  ¿Qué tanto daño podría hacer que yo me dé un traguito o diga una mentirita blanca o mire ese programa una sola vez?  ¡Todos lo están haciendo!
    26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.

Solo fue por un momento, nada más.

Jesús dijo: 
Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? 
                                                                            Mateo 16:25 al 26.