domingo, 1 de mayo de 2016

Religioso, muy cumplidor, haciendo obras, pero perdido


La gente religiosa cumple con ir a la iglesia o con hacer muchas oraciones y hasta ser muy amables y corteses. Claman que aman a Dios, y sin embargo, viven sin tomar en cuenta la Palabra de Dios. Hoy día llegan hasta el punto de atreverse a decir que la Biblia está anticuada y hay que ser tolerante a lo que la gente quiere ser o hacer. Escogen lo que les conviene de la Palabra de Dios. Esto es ser hipócrita. Otros se sumergen en su religiosidad y creen que Dios les aceptará por eso. 

Así ocurrió en el tiempo de Isaías y por eso Dios lo envió a que le hablara a un pueblo religioso pero perdido.

Y Dios le dice a Isaías que clame, que grite, que no tome en cuenta los sentimientos de su pueblo. Y le dice:
Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob (Israel) su pecado.
Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.
¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido?
Isaías 58:1-3a 

Al contrario, Jehová Dios quiere que seamos conformados a la imagen de Jesucristo, que seamos santos, o sea, apartados para Dios y ser usados por Dios. Si no estás seguro que cuando mueras, irás al cielo, Dios quiere que tú te arrepientas de tu  condición de pecador, que reconozcas que has pecado contra Él y que aceptes el sacrificio que Jesucristo hizo por ti. Él tomó todos nuestros pecados y los pagó en la cruz.

Si estás dispuesto a ponerte en las Manos de Dios, si crees que Jesús es Dios en la carne y vino para pagar por tus pecados y estás dispuesto a confesar que has pecado contra Dios, contra Su Palabra, estás dispuesto a arrepentirte de tu condición de pecador, entonces estás listo para aceptar a Jesucristo como tu Único y Suficiente Salvador.  Podrías orar esto, si no sabes cómo decirle a Dios: 

Señor, confieso que soy pecador, que he pensado y hecho cosas malas. Sé que merezco ser lanzado al lago de fuego, pero no quiero ir allá. Yo creo que Jesús es Dios y murió para pagar por mis pecados. Jesús, perdóname y límpiame de mis pecados.  Gracias te doy por la vida eterna. En el Nombre de Jesús, amén.

Y ahora, ¿qué le debes a Dios?
Tu vida, tu futuro, tu servicio, y tu amor.

Jesús dijo:
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Mateo 11: 28-30


domingo, 17 de abril de 2016

Carta a una joven...

Estimada Princesa,
Hay tantas cosas que pasan por tu mente, ¿no es así? Te sientes feliz en un instante, y casi enseguida, te sientes insegura. Tal vez estás pendiente a lo que los demás están diciendo de ti. Quieres ser aceptada, especialmente por los jóvenes Cristianos que andan por ahí. Quieres verte segura de ti misma, pero por dentro, hay muchas emociones corriendo por tu mente y corazón.
Tal vez te preguntes qué hacer para tener paz interior, para tener tus emociones realmente en su lugar y no solo bajo control. Probablemente sueñas con la idea de que conocerás El Hombre Ideal, que todo lo puede, que sabe lo que él quiere en la vida, que te dará todo lo que quieres, que vivirás en una casa grande y serás feliz.

Mi querida princesita, quiero darte un buen consejo. No es lo que tú esperas, eso sí. Deja de soñar tanto. No te ayuda a madurar y crecer en el Señor. En vez de soñar, mejor debes... Pero no, te diré otro día. Qué duermas bien.
Atentamente,
Alguien que ha estado en tu lugar...


domingo, 17 de enero de 2016

La Esposa de Potifar

Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá.
Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Génesis 39:1-2

¡Qué gran bendición reciben los hogares Cristianos y los hogares donde vive un Cristiano! Sin embargo, con las bendiciones vienen las tentaciones.

Hablemos claramente. Con las bendiciones vienen responsabilidades y con las responsabilidades vienen bendiciones. Y también las tentaciones. Nunca faltarán las tentaciones. Sigue la historia de José en Génesis 39.  José, habiendo sido vendido por sus hermanos, se encuentra en Egipto en la casa de Potifar. Aquí nos dice la Palabra de Dios que Dios estaba con José.

En Génesis 39, Dios nos indica que José era de hermoso semblante y de bella presencia. Esto significa que era un hombre joven atractivo. La belleza o atractivo físico trae consecuencias. El apóstol Pablo tenía la actitud correcta acerca de los dones materiales o heredadas. Él los contaba como basura, como pérdida, con tal de ganar a Cristo.

Muchas veces, y hasta me atrevo decir que la mayoría de las veces la gente usa la belleza física como ventaja. Puede que sean los padres como que pueden ser los hijos que hagan esto. ¡Cuántas veces hemos escuchado a la gente mirar a una niña o a un niño y decir: «¡Ay, qué niña tan bonita!» o «¡Qué niño tan bonito!» y así resaltar sólo la belleza física! Me pregunto si dicen lo mismo a los niños que no tienen mucho atractivo físico. Hasta he escuchado a maestras hacer comentarios similares de unos estudiantes y no de otros sin limitarlo únicamente a características físicas sino también su desempeño académico. Y no crean que los demás no se dan cuenta, porque sí se dan cuenta. Y les duele. ¡Y les duele!
Padres, hay que tener cuidado con lo que se les dice a los hijos y a los hijos de los demás. Seamos amables con todos los niños y no les demos la impresión que sólo valen si son bonitos o inteligentes.

En cuanto a la persona que tiene belleza física, hay que tener cuidado con el orgullo. Hay que cuidar el espíritu y a estar bien pendientes de no dejar que los halagos te llenen la cabeza de basura. El que se exalta, que se prepare porque viene la humillación.

Sigamos con la historia de José y la esposa de Potifar…

La mujer de Potifar puso sus ojos en José. Era una mujer desvergonzada, sin decencia e irrespetuosa, y estaba empeñada en cometer maldad como dice en el versículo 10: Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella…
Hasta que lo presionó para tratar de vencerlo. Y aquí está José, pasando por pruebas y presiones, primero por sus hermanos para conformarse a lo que ellos querían y ahora pasando por presiones sexuales. Las presiones y las tentaciones van a venir, pero ¿cómo vas a reaccionar? No esperes enfrentarte a la situación para decidir cómo reaccionar sino prepárate de antemano con la oración y con la Palabra de Dios.

Veamos la reacción de José. No confió en sí mismo, que se podía salir con la suya, sino que le fue fiel a Dios, aún en la casa de su esclavitud. Estaba lejos de su padre y de todo lo que él conocía y que le era familiar, pero no abandonó a su Dios.

¿Y la esposa de Potifar? Reaccionó con amargura y rabia y se desquitó con José, mintiendo para que lo enviaran a la cárcel.

Sin embargo, y esto es lo más importante, Dios estaba con José y le mostró Su gracia. Y así es la salvación de Dios, no es por obras que podamos hacer, oraciones que podamos orar, o por cumplir promesas a Dios o por inclinarnos a una estatua pensando que nos pueda oír. La salvación es un regalo de Dios. Un don es un regalo.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9

¿Quieres recibir este regalo de la salvación?

Y tú que eres Cristiano, ¿en qué o en quién estás confiando? ¿En ti mismo, tus propios esfuerzos, tu persona, tus logros, o en Jesucristo?
 
…porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba. Génesis 39:23 




miércoles, 23 de diciembre de 2015

Y, ahora, ¿qué?

Y, ahora, ¿qué?

¿Qué pasos a tomar en mi vida Cristiana?

La Palabra de Dios nos dice claramente qué hacer como próximos pasos.

Hechos capítulo 2 :41-42, 47 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones... alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Ser bautizado, ir a la iglesia.

Y entonces, hay que tomar acción en la vida personal. El libro de Colosenses capítulo 3 lo expone claramente, lo cual es, dejar los pecados obvios y los escondidos:

1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

La vida antigua y la nueva...

5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

Además, ya que debes dejar los pecados que ya se vieron, también hay que añadir virtudes a tu vida...

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

Para lograr esto, es necesario que leas, estudies y memorices la Palabra de Dios.

16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

ANTES de hacer cualquier cosa, antes de tomar cualquier decisión, consulta con Dios después de haber confesado tus pecados y faltas ante Dios.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

¡Que Dios te bendiga!



sábado, 7 de noviembre de 2015

¿Ansiedad o agradecimiento?

¿En qué estado te encuentras? Tal vez pienses que me refiero al estado de tus emociones de día en día. En realidad, no. Me refiero a tu estado delante de Dios. Al reconocer quién es Jesucristo y cuál es tu relación con Él, sabrás en qué posición estás en cuanto a la salvación de tu alma. ¿Tienes ansiedad en cuanto a tu posición delante de Dios si murieras hoy mismo y tuvieras que rendirle cuentas al Creador del Universo? En primer lugar, Dios es Santo, y ya que no permitirá que los pecadores entren a Su reino, por nuestros propios esfuerzos, no podremos alcanzar la salvación en Cristo Jesús.  Y todos somos pecadores porque no hay ni una sola persona que no haya mentido o pecado contra Dios de alguna manera, pero uno tiene que reconocerlo personalmente, "Yo he pecado contra Ti, Dios".

Entonces, ¿qué puedes hacer para poder tener la seguridad de que si mueres hoy, estarás con Cristo Jesús en la eternidad?

Fíjate que Dios ya tiene un plan para la salvación. Todo está centrado y depende de Jesucristo. En el libro de los Colosenses capitulo uno, el apóstol Pablo explica que ha sucedido a unos miembros de la Iglesia en esa ciudad.

...con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Recuerda, que la salvación es posible por quien es Jesucristo, la imagen misma de Dios, Dios en la carne. Jesús creó todo y todo depende de Él. No hay nada ni nadie a quien puedas ir y en quien puedas depender para tu salvación eterna. Fíjate en estos próximos versículos de Colosenses capitulo uno y nota que Dios le ha dado la preeminencia, o sea Jesús es el preferido, el máximo, el único que puede darte esa salvación que tanto ansías.

Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él.
Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

Ahora, ¿por qué sientes esa ansiedad, tienes esa inquietud acerca de tu posición delante de Dios? Puede ser porque estás dependiendo y confiando en ti mismo y no en Dios para tu salvación. Estás confiando en lo que puedes hacer o en quién eres, confiando en lo que has hecho en el pasado, o pensando que Dios conoce tu corazón y te permitirá estar con Él en la eternidad. Sin embargo, la Biblia no dice que por estas razones recibirás la salvación. La Palabra de Dios es la autoridad y esta autoridad ya nos ha expuesto que Jesucristo ya pagó por nuestros pecados y que nosotros, que necesitas reconocer que no puedes salvarte tú mismo, que eres incapaz de merecerte la salvación, la vida eterna, y que necesitas pedirle perdón a Dios y aceptar a Jesucristo como tu ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR. 

En el versículo 20, dice:
 
       y por medio de Él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.


¿Te fijaste que dice que Jesucristo hizo la paz mediante la sangre que Él derramó en la cruz? En el libro de Efesios, capítulo dos versículos 8 y 9, dice lo siguiente:
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe.


¿Te fijas que es un regalo, es un don? Es un regalo. ¿Quieres recibir ese regalo de la salvación que Dios te ofrece? Es por la gracia de Dios, o sea aunque no lo merezcamos, aunque no te lo merezcas, Dios te ama y te ofrece el regalo de la salvación. ¿Aceptarás el regalo de la salvación? No creas que puedas depender de ti mismo o de tu relación con tu Iglesia o de sus reglas y costumbres, por más antiguas y tradicionales que sean, para ganarte la salvación eterna. Es un regalo.

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),  Efesios capítulo 2, versículos 4 y 5.









sábado, 22 de agosto de 2015

Ya que aceptaste a Cristo como tu Salvador...

Hola, 

¿Cómo estás?

Quisiera repasar las cosas que hablamos la misma noche que llegué a Puerto Rico para que recuerdes lo que Dios hizo en tu vida para darte entendimiento de la salvación. ¡Qué alegría me dio en el corazón ver cómo recibiste la palabra de Dios por fe!

Bueno, en primer lugar estuvimos mirando unos versículos que explican por qué una persona no comprende la Palabra de Dios. Aquí muestra que es por no ser salva la persona.

1Corintios 1:18  Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
2:14  Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Cuando habla del hombre natural, está hablando de una persona que no tiene salvación en Cristo Jesús. Por lo tanto, tiene el cuerpo físico, tiene alma, pero su espíritu está muerto. O sea, está funcionando en dos dimensiones nada más y no en tres dimensiones. Realmente, no es una persona completa. Aquí la palabra “discernir” significa saber distinguir, saber juzgar. 
Ahora, para poder ser salvo y tener entendimiento de las cosas de Dios, una persona tiene que ser parte de la familia de Dios.
Juan 1:1 
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
:12  Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad (poder) de ser hechos hijos de Dios;
:13  los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Aquí explica que no es porque uno nació en una familia cristiana, ni porque uno mismo se esfuerce para ser salvo, ni porque otra persona lo declare, sino porque Dios hace esto, de darte la salvación.

 ¿Cómo puede una persona ser parte de la familia de Dios?

Romanos 3:10  Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
Rom 3:11  No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.  

Fíjate que estos versículos del capítulo tres muestran que no hay nadie que sea bueno, no hay nadie que entienda las cosas de Dios ni busca las cosas de Dios y que no servimos para nada. Y si hay alguien que cree que no es tan malo ya que se compara con otra gente, Dios dice y cito: “no hay ni siquiera uno”.
Rom 3:12  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Estos próximos versículos muestran que porque hemos pecado, merecemos ser separados de Dios, separados de Su gloria. También muestran que aunque merecemos la muerte física y la muerte espiritual la cual es separación de Dios para siempre, Dios nos ofrece el regalo de la salvación en Jesucristo. Una dádiva es un regalo. Ya que es un regalo, no lo puedes comprar, ni merecer, ni tratar de hacer algo para mantener ese regalo. Si pudieras ganártelo o comprarlo, no sería un regalo. Sería un premio.

Rom 3:23  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Rom 6:23  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Recuerda que hablamos de las personas que van a ser lanzados al lago de fuego, el lugar que Dios hizo para el castigo eterno:

Apocalipsis 21:8  Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Ahora, ¿qué hiciste para obtener la vida eterna? Pues, confesaste que Jesús es Dios, que pecaste contra Él, que Dios aceptó el sacrificio que hizo Jesús en la cruz cuando derramó Su sangre por ti y por mí, y le pediste que te salvara y que borrara todos tus pecados.

Rom 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Rom 10:10  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Rom 10:13  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Y ahora, estos versículos que siguen te ayudarán a recordar, que ya que tienes a Cristo en tu corazón, tienes vida eterna. Nadie te la puede quitar jamás. Si fuera que alguien te lo pudiera quitar, no sería un regalo. Recuerda que Cristo hizo la obra para perdonar tus pecados y borrar tus pecados cuando Él dio Su vida y derramó Su sangre en la cruz.

1Jn 5:11  Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
1Jn 5:12  El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
1Jn 5:13  Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

Ahora que eres Cristiana, ¿qué debes hacer? No olvides de leer la Biblia todos los días, orarle a Dios todos los días, ir a la Iglesia todas las semanas, y dar ofrendas y diezmos a la Iglesia una vez que te hagas miembro de la Iglesia.

Cuídate mucho, te quiero mucho, y Dios te bendiga.

Estela




miércoles, 29 de julio de 2015

¿Debe el Cristiano Juzgar a Otros?


El tema de juzgar ha causado controversia a través de los tiempos, especialmente en nuestros tiempos cuando el pecado anda rampante y cada día hay menos y menos consciencia y respeto por la Palabra de Dios. Por esto, hay que examinar qué es lo que dice la Biblia acerca de juzgar. Hoy día, la sociedad no quiere que la juzguemos, que comparemos sus hechos y pensamientos con la Palabra de Dios; no quiere que haya absolutos, doctrinas exactas, convicciones espirituales de lo que es bueno y correcto delante de Dios, y de seguro, la sociedad de hoy día no quiere que se le evalúe, que se le juzgue de ninguna manera.  Sin embargo, la Palabra de Dios es clara en cuanto a esto.  Si miramos el contexto de los versículos, rápidamente tendremos que reconocer que no es lo que habíamos pensado. Por eso, debemos escudriñar las Escrituras, o sea, debemos estudiar y comparar pasajes con pasajes para llegar a una conclusión sana y Bíblica. 

Primero, consideremos el pasaje más famoso de juzgar:
No juzguéis, para que no seáis juzgados.
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.  Mateo 7:1-2

Consideremos el contexto. Este pasaje es parte del gran Sermón del Monte que predicó Jesús. En este sermón, Cristo trató con muchos asuntos, especialmente con la religiosidad falsa y la práctica genuina de un Cristiano.  Miremos lo que dijo Jesús Mismo:
¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? Mateo 7:3-4

Fíjense, Jesús NO está diciendo que no se juzgue, sino, no seas hipócrita al juzgar.  El Señor quiere que nos juzguemos primero y tratemos con nosotros primero para que podamos ayudar a nuestros prójimos, a nuestros hermanos. Vean este versículo.
¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.  Mateo 7:5

Ahora, Jesucristo nos da un mandamiento:
No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.  Mateo 7:6

¿Cómo?  Jesús nos dice que tengamos cuidado de no compartir las cosas Santas de la Palabra de Dios con la gente que son escarnecedores, viles y contaminados, o sea, con personas que han rechazado a Dios.  ¿Por qué?  Para que no pisoteen la Palabra de Dios.  Es más, estas personas buscan destruir al Cristiano. … no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

También, Jesús nos dice que nos guardemos de los falsos profetas.  ¿Cómo los vamos a identificar?  La Biblia misma nos dice que vienen vestidos de ovejas.  Hay que tener discernimiento.  Indudablemente, hay que juzgar.  Es más, la Biblia nos dice que el pastor de la iglesia debe proteger a su congregación de los tales.
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
Así que, por sus frutos los conoceréis.  Mateo 7:15-20

Hay que ver qué clase de frutos hay en sus vidas y ¿cómo podremos hacerlo sin emitir un juicio?

Aún la iglesia y los hermanos tienen que discernir y emitir juicio en situaciones que surjan. 
Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.  Mateo 18:15-18

Si no estamos familiarizados con la Palabra de Dios, no podremos discernir la situación que se nos presente para juzgar en la iglesia.  Por otra parte, hay que tener sumo cuidado de juzgar a un siervo de Dios o a una persona espiritual.  Usualmente, la persona que hace eso tiene un motivo, el de callar, criticar o justificarse a sí mismo.  La persona que no es salva lo demuestra rápidamente.  Igual sucede con el creyente que está caminando en la carne y no en el Espíritu de Dios.  Como muestra en Mateo 18, si una persona es líder en la iglesia y alguien tiene un asunto, hay pasos a seguir para tratar ese asunto. 
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.
Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.  I Corintios 2:12-16


Somos responsables de conocer la Biblia y además, ser espirituales.  No seamos inmaduros con la Palabra de Dios.  No seamos niños espiritualmente.  Tenemos un deber sumamente importante porque tenemos responsabilidades espirituales.  Aprendamos de Cristo, tengamos una relación íntima con Él.  Solo así podremos desempeñarnos en este mundo que no ama a Dios.  Pasemos tiempo orando a Nuestro Dios y meditando en la Palabra.




Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;  Mateo 11:29