domingo, 9 de febrero de 2014

El Camino



Con tanta incertidumbre que existe en el mundo, vale la pena buscar dirección sabia e informada para dirigir nuestras vidas. Pero, ¿cómo y dónde encontrarla? ¿Por qué camino debes andar?

El problema estriba en que la mayoría de las personas está buscando y abrazando filosofías seductoras, o sea, suenan bien, tienen pizcas de verdad aquí y allá, pero a la larga y en lo profundo del ser, no satisfacen.

Entonces, ¿por qué no satisfacen? Hay que llegar a la Causa Primaria de todas las cosas y no buscar sustitutos. La contestación no está lejos de ti.
Fíjate en lo que dice Dios en el libro de Isaías. Él hace una pregunta que va al grano y cito: «¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para que seamos semejantes?» Isaías 46:5.

Aquí el problema es el tratar de comparar a Dios con otras cosas u otras personas y no se puede hacer porque Dios es el Creador, el Único y Verdadero Dios.

Otro problema es el adorar a imágenes o a estatuas de cosas creadas en vez de adorar a Dios, el Creador. Los versículos 6-7 dicen: «Sacan oro de la bolsa, y pesan plata con balanzas, alquilan un platero para hacer un dios de ello; se postran y adoran. Se lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; allí se está, y no se mueve de su sitio. Le gritan, y tampoco responde, ni libra de la tribulación.».

Dios es el Único que te puede perdonar los pecados. No confíes en tus propios esfuerzos ni en horóscopos ni en escritos de hombres, sino en Dios. Dios Mismo nos amonesta, anima y alienta en cuanto a esto:

…Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí,
que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;
que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia…Isaías 46:8-12

Es cierto que no nos gusta pensar que somos duros de corazón, que estamos buscando seguridad en cualquier lugar o en cualquier persona menos en Dios, que no estamos confiando en Dios. Lo cierto es que si no estamos adorando a Dios el Padre es porque no conocemos a Dios el Hijo, a Jesucristo.

Dios el Hijo dijo:
Juan 14:6  Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Jesús es el camino a Dios el Padre. Él es la Verdad; los escritos y filosofías de los hombres son pasajeras pues pasan de moda, pero el cielo y la tierra pasarán más las palabras de Dios permanecen para siempre. Si quieres tener la vida eterna, si quieres ir al cielo, el camino es a través de Jesucristo. Solamente en Él.






jueves, 9 de enero de 2014

¿Quieres hacer una resolución bíblica este año?


Ya comenté que no hay que esperar un año nuevo para tomar decisiones, pero si lo vas a hacer, aquí tienes.

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 

 
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:1-2

domingo, 5 de enero de 2014

Otro Año Nuevo, ¿Otra Resolución?

Siéntate, platiquemos un ratito...¿Gustas de té o de café?

Este año posiblemente has hecho tu lista de cosas que vas a lograr para el final del mismo. ¿De veras? Me pregunto si tu lista es práctica o si son aspiraciones inalcanzables de cosas que quisieras lograr.

No he hecho ni una sola resolución ni este año ni por los pasados años. Soy realista en cuanto a esto. No me quiero atar a algo que yo no pueda cumplir. El proceso sería frustrante y doloroso, y al fin y al cabo no habré logrado lo que quería. Además, estoy muy ocupada cumpliendo con mis responsabilidades. Al fin de cuentas, ¿no se trata de eso, de cumplir nuestras responsabilidades?

No me malinterpretas. Tengo mis aspiraciones y metas. Lo que sucede es que no voy a esperar hasta el final del año para proponer nuevas metas. Tengo metas a largo plazo y a plazo corto. Pienso que todos debemos tenerlas. Es un error esperar a que un año comience para empezarlas.

Debemos tener metas bíblicas. Lo primero que debemos aspirar es ser como Jesús. ¿Imposible? En este cuerpo terrenal actual, sí, lo es. Sin embargo, la voluntad de Dios es que seamos como Su Hijo Jesucristo. Romanos 8:29  nos dice: Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Para ser como Jesús, tenemos que aprender de Jesús, tenemos que estudiar Su Palabra, y tenemos que poner Su Palabra en práctica. Fíjate que dice en Mateo 11:29,  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Hazte esta pregunta: ¿cómo es Jesús? ¿Qué cosas hacía Jesús que muestran Su carácter?

Hermana, aprendamos de nuestro Señor y Salvador, y no esperemos para poner Su Palabra en práctica en nuestras vidas a diario. Hay que escoger hacer el bien, escoger hacer la voluntad de Dios, escoger ser una mujer bíblica, temerosa de Dios. Hay que escoger amar a Dios sobre todas las cosas y por encima de cualquier ser humano.

Sin embargo, nada de esto se podrá lograr a menos que tú seas una hija de Dios, a menos que hayas conocido a Cristo como tu Salvador primero. Estarás trabajando en vano si tratas de ser como Jesús si no has conocido a Cristo como tu Salvador.

Sólo conociéndolo tendrás salvación, victoria en tu vida cristiana y descanso para tu alma.

Juan 5:24  De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Viene la Nochebuena

Gracias, Dios Padre...

Un día antes de Nochebuena, cuando todavía hay gente en las calles comprando, otras bebiendo, y aún otras buscando o deambulando, sin saber a ciencia cierta qué buscan, ¿en qué estás pensando? ¿Estás ansiosa, también? ¿Estás todavía pensando qué regalarle tus hijos o a tu esposo o tus padres u otros parientes? ¿No te has puesto a pensar que por qué estás con tanto ajetreo?

Detente un momento, hermanita. Tienes razón de hacerte esa pregunta. Considera el hecho de que la Navidad no se trata de hacerles regalos a los demás. No se trata de ir de fiesta en fiesta. No se trata de complacer a los demás. Según los investigadores que han examinado la Biblia, nuestro Salvador ni siquiera nació en diciembre. Así que, ¿por qué te preocupas por eso?

Tampoco vemos que en la Biblia se celebre como una fiesta el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, mucho menos que se estuvieran dando regalos a los demás por el cumpleaños terrenal del Hijo de Dios.
Entonces, ¿por qué te preocupas en seguir las corrientes del mundo? ¿Por quedar bien con los demás? ¿Porque si no lo hicieras, hablarían de ti? ¿Solo por tradición o porque es divertido? ¿Será porque te gusta recibir regalos o regalarles a los demás?

En todo caso, ¿de Quién es el cumpleaños? 

¿Qué regalo le harás tú a tu Señor y Salvador? Se me ocurren unas cosas. Dios quiere que vivamos una vida consagrada a Él. Considerando el hecho de que le pertenecemos a Él, sólo estamos reconociendo y confesando esta realidad. Has una decisión consciente de entregar tu mente, tu cuerpo, tu corazón y tu futuro a Dios. Sería bueno que leyeras Romanos capítulo 12 y Colosenses capítulo tres.

Otro regalo que le puedes hacer a tu Rey y tu Dios, es ganarte un alma para Cristo. ¡Qué gran regalo para esa alma y para tu Dios!

Hermanita, ¿cómo vas a pasar esta época? Pásala con tu familia y con tus amistades, sembrando y regando la semilla del Evangelio de Dios.

¡Que Dios te bendiga y te use para Su honra y Su gloria!

                                              


                                                    ¡Gracias a Dios por su don inefable!
                                                                                           2 Corintios 9:15


martes, 15 de octubre de 2013

Tu Sonrisa...

14 
Oh Jehová, Tú me has examinado y conocido.

Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Salmo 139:1-2

He estado mirando fotos de algunas amigas que ellas publicaron en el 2010. También en el 2011. Algunas sonrisas han cambiado… Sonrisas plásticas y coquetas, algunas; sonrisas sinceras y directas, otras. No tiene que ser así.

¿Ha cambiado tu sonrisa o tu expresión? ¿Por qué? Me he fijado que las sonrisas que más han cambiado son las de las amigas más jóvenes, y me pregunto por qué. Es posible que están buscando aceptación de los demás, así que coquetean y están sonriendo de manera que parecen muecas en vez de sonrisas sinceras. Algunas de estas mismas muchachas también están posando con la espalda arqueada para que sobresalgan ciertas partes del cuerpo. ¿Qué están tratando de lograr? Es obvio lo que buscan.  Desgraciadamente...

No necesitas sonreír de esa manera ni tienes que estar posando de esa manera. Eres bonita, pero te ves del tipo de persona que yo no querría para un hijo mío, si lo tuviera. Piensa en esto: un hombre Cristiano, comprometido con Dios, no va a estar buscando de una joven que esté posando de una manera sensual y sonriéndose de una manera sensual o coqueta.

Por otro lado, hay hombres que hacen lo mismo. Están publicando fotos con miradas sensuales, están cantando canciones sensuales o de una manera sensual y si yo tuviera una hija no les permitiría relacionarse con un joven así.

Amiga, Dios te acepta tal como tú eres y no necesitas buscar la aceptación de los demás. Amiga, Dios te ama tal y como tú eres y Él puede llenar y llenará tu corazón y tu vida, sólo con que tú se lo pidas.  Amiga y hermana, Dios quiere hacer de ti un vaso para honor, digno de Él.


Te alabaré; porque formidables, maravillosas son Tus obras;

Estoy maravillado,

Y mi alma lo sabe muy bien.
Salmo 139:14


martes, 24 de septiembre de 2013

Un Poquito, Solo un Poquito...

Un poco de levadura leuda toda la masa. Gálatas 5:9

Por eso hay que tener muchísimo cuidado con lo que uno permita entrar en su vida. Un poquito aquí y un poquito allá y de repente, casi sin haberse dado cuenta, uno ha cedido mucho territorio a la carne, al mundo y al diablo.

¿Y cómo sucedió esto?

Poco a poco. Uno va bajando los estándares y dejando los principios Bíblicos poquito a poco. Uno se da permiso de mirar en algún programa palabras vulgares o escenas sensuales y cuando viene a ver, ya está cambiando su modo de pensar, su modo de actuar, su modo de hablar y su modo de vestir.  Nos acostumbramos al pecado, ¿no?  Peligroso...

Sirve que nos examinemos cuidadosamente para ver dónde hemos cedido territorio en nuestras vidas.

Vuelve.
"Conviértanse ellos a ti y no tú a ellos", como le dijo el Señor a Jeremías.

No estás tarde.
Vuelve. Nuestro Dios es misericordioso y paciente con nosotros.

Vuelve. Dios te ama.

Vuelve.
Sólo vuelve.

martes, 17 de septiembre de 2013

No digas, de esa agua nunca beberé...

¿En qué estoy pensando?

¿Te gusta Facebook o Twitter?

Pues, considera esto:


Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
1 Corintios 10:31 (RVR1960)


Así que, mis amigos, antes de hacer clic en ese tan importante botón "Postear" o "Publicar", hazte la pregunta, "¿Puedo postear esto para la Gloria de Dios? 
Si la contestación es NO, pues, NO LO HAGAS.

Es así de sencillo. Ni más ni menos.

No vale la pena la angustia que un momentito de gusto te pueda causar...
No vale la pena un minuto de venganza a cambio de años de lamento por haber herido a un amigo.
No vale la pena reírte de alguien a por quedar bien con los demás a cambio de tu integridad.
No vale la pena.