sábado, 22 de agosto de 2015

Ya que aceptaste a Cristo como tu Salvador...

Hola, 

¿Cómo estás?

Quisiera repasar las cosas que hablamos la misma noche que llegué a Puerto Rico para que recuerdes lo que Dios hizo en tu vida para darte entendimiento de la salvación. ¡Qué alegría me dio en el corazón ver cómo recibiste la palabra de Dios por fe!

Bueno, en primer lugar estuvimos mirando unos versículos que explican por qué una persona no comprende la Palabra de Dios. Aquí muestra que es por no ser salva la persona.

1Corintios 1:18  Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
2:14  Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Cuando habla del hombre natural, está hablando de una persona que no tiene salvación en Cristo Jesús. Por lo tanto, tiene el cuerpo físico, tiene alma, pero su espíritu está muerto. O sea, está funcionando en dos dimensiones nada más y no en tres dimensiones. Realmente, no es una persona completa. Aquí la palabra “discernir” significa saber distinguir, saber juzgar. 
Ahora, para poder ser salvo y tener entendimiento de las cosas de Dios, una persona tiene que ser parte de la familia de Dios.
Juan 1:1 
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
:12  Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad (poder) de ser hechos hijos de Dios;
:13  los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Aquí explica que no es porque uno nació en una familia cristiana, ni porque uno mismo se esfuerce para ser salvo, ni porque otra persona lo declare, sino porque Dios hace esto, de darte la salvación.

 ¿Cómo puede una persona ser parte de la familia de Dios?

Romanos 3:10  Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
Rom 3:11  No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.  

Fíjate que estos versículos del capítulo tres muestran que no hay nadie que sea bueno, no hay nadie que entienda las cosas de Dios ni busca las cosas de Dios y que no servimos para nada. Y si hay alguien que cree que no es tan malo ya que se compara con otra gente, Dios dice y cito: “no hay ni siquiera uno”.
Rom 3:12  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Estos próximos versículos muestran que porque hemos pecado, merecemos ser separados de Dios, separados de Su gloria. También muestran que aunque merecemos la muerte física y la muerte espiritual la cual es separación de Dios para siempre, Dios nos ofrece el regalo de la salvación en Jesucristo. Una dádiva es un regalo. Ya que es un regalo, no lo puedes comprar, ni merecer, ni tratar de hacer algo para mantener ese regalo. Si pudieras ganártelo o comprarlo, no sería un regalo. Sería un premio.

Rom 3:23  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Rom 6:23  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Recuerda que hablamos de las personas que van a ser lanzados al lago de fuego, el lugar que Dios hizo para el castigo eterno:

Apocalipsis 21:8  Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Ahora, ¿qué hiciste para obtener la vida eterna? Pues, confesaste que Jesús es Dios, que pecaste contra Él, que Dios aceptó el sacrificio que hizo Jesús en la cruz cuando derramó Su sangre por ti y por mí, y le pediste que te salvara y que borrara todos tus pecados.

Rom 10:9  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Rom 10:10  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Rom 10:13  porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Y ahora, estos versículos que siguen te ayudarán a recordar, que ya que tienes a Cristo en tu corazón, tienes vida eterna. Nadie te la puede quitar jamás. Si fuera que alguien te lo pudiera quitar, no sería un regalo. Recuerda que Cristo hizo la obra para perdonar tus pecados y borrar tus pecados cuando Él dio Su vida y derramó Su sangre en la cruz.

1Jn 5:11  Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
1Jn 5:12  El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
1Jn 5:13  Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

Ahora que eres Cristiana, ¿qué debes hacer? No olvides de leer la Biblia todos los días, orarle a Dios todos los días, ir a la Iglesia todas las semanas, y dar ofrendas y diezmos a la Iglesia una vez que te hagas miembro de la Iglesia.

Cuídate mucho, te quiero mucho, y Dios te bendiga.

Estela